Abril 2007


FELAP honra a su primer Secretario General
En el 97 aniversario de Genaro Carnero Checa (1910-1980)

felap.info
Ciudad México,  25 de abril de 2007

El Periodismo Latinoamericano, a través de sus múltiples y autorizadas voces, reconoce en la figura de Genaro Carnero Checa, al compañero periodista que desde el llamamiento de Montevideo en 1951, hasta su fundación, en 1976, fue el colega que realizó el combate más sostenido para crear la organización de los profesionales de la prensa en América Latina: la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP),  de la que fue su primer Secretario General. 

Genaro fue tripulante en el camino hacia la constitución de la organización, en un recorrido donde sólo la convicción y la certeza de llegar fueron capaces de superar el acoso de las circunstancias políticas y la cortedad del recurso financiero, en cuyo pernicioso recinto suele morir muchas veces la palabra vulnerable por no comprometida. 

La dimensión de su discurso y su acción tuvieron la magia del impacto certero, de indudable resonancia ,  ya  desde las mazmorras de su soledad de condenado a muerte o exiliado;  o en los legítimos estrados del mundo donde izó inclaudicable, en nombre de  los periodistas del continente, la bandera “Por un Periodismo Libre en Patrias Libres”.

En ocasión del 97 aniversario del nacimiento de Genaro Carnero Checa, la Federación Latinoamericana de Periodistas, a treinta años de su fundación desde su primera convocatoria el 7 de junio de 1976, ratifica el cumplimiento del mandato del Encuentro Latinoamericano de Periodistas, realizado en Caracas en octubre de 1974,  cuando la Comisión Organizadora del Primer Congreso Latinoamericano de Periodistas, reunida en México, convocara a los periodistas de América Latina y a los de habla inglesa y francesa del Caribe, a la realización del Primer Congreso de la FELAP, del 4 al 7 de junio de 1976, que eligió a Genaro Carnero Checa como su primer Secretario General.

Convencidos que en la lucha de las ideas, las ideas que no se conocen no luchan, la FELAP sigue combatiendo el terrorismo de mercado en el terreno que sea necesario, tal como lo hizo Genaro Carnero Checa en los momentos ejemplares de su protagonismo, del que da cuenta su gesta heroica para enfrentar aquella  conspiración montada en Cuzco, a 3650 metros de altura, para impedir su participación en un congreso de periodistas de su país, Perú: Con un sólo pulmón,  conectado a un pequeño tanque de oxígeno que llevaba en la espalda, Genaro se hizo presente en la  reunión y malogró la conjura.

En la antesala de su X Congreso, la FELAP reafirma la militancia de más de 80 mil periodistas en el continente, que como su primer Secretario General, seguimos luchando por nuestros derechos, contra la impunidad,  seguros que un mundo mejor es posible, urgente y necesario. 

Juan Carlos Camaño                                                    José Rafael Vargas
Presidente                                                                    Secretario General

Tubal Páez                                                                   Nelson Del Castillo
Primer Vicepresidente                                       Secretario General Adjunto

Guillermo Torres
Tesorero

Vicepresidentes:

Freddy Morales (Bolivia)

Beth Costa (Brasil)

Héctor Espín (Ecuador)

Tito Fernando Quiñonez de Paz (Guatemala)

Teodoro Rentería (México)

Elsa del Carmen Gómez Mondragón (Nicaragua)

Norma Núñez (Panamá)

Vilma García (Perú)

 

Presidentes de Honor:

Ernesto Vera (Cuba)

Iván Canelas (Bolivia)

 

COMISION INVESTIGADORA DE ATENTADOS A PERIODISTAS (CIAP-FELAP)

Hernán Uribe Ortega, Presidente

Ernesto Carmona, Secretario Ejecutivo

José Dos Santos, Director Ejecutivo

Jose Antonio Calcáneo, corresponsal de CIAP por FAPERMEX


Chile
Justicia chilena condena a asesinos de José Carrasco Tapia

Guillermo Torres Gaona
Tesorero de la Felap

Santiago de Chile, lunes 23 de abril de 2007

A casi 21 años de su asesinato, ocurrido el 8 de septiembre de 1986, se hace justicia para el dirigente de los periodistas chilenos, José Carrasco Tapia, y otros tres luchadores antifascistas.

Una sentencia dictada por el ministro instructor Haroldo Brito, de la Corte de Apelaciones de Santiago, condenó a 13 agentes de la dictadura militar a penas que van desde los 18 años de presidio hasta el pago de 250 millones de pesos chilenos (unos 400 mil dólares) a las viudas, padres e hijos de José Carrasco y de otros tres opositores al régimen dictatorial de entonces, todos ultimados como represalias por el atentado del 7 de septiembre de 1986 contra el dictador Augusto Pinochet Ugarte.

José Carrasco Tapia, nacido en 1943 en Santiago de Chile, era dirigente nacional del Colegio de Periodistas de Chile al momento de su asesinato, redactor de temas internacionales de la revista opositora “Análisis” y activo militante del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria), una de las organizaciones que más lucharon contra los golpistas que asaltaron el poder en Chile el 11 de septiembre de 1973. Titulado en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, tras el golpe militar permaneció detenido y cuando fue liberado salió al exilio en Venezuela. Allá denunció los crímenes  de los golpistas chilenos, promovió la solidaridad para con los luchadores en Chile  y participó en reuniones  y encuentros internacionales que contribuyeron a la fundación de la Felap en 1976.

En 1984, cuando el régimen militar se vio forzado a autorizar el regreso de los exiliados, José Carrasco Tapia retornó a Chile, se incorporó a las luchas del Colegio de Periodistas y al periodismo activo. En 1985 fue elegido delegado del Consejo Regional Metropolitano del Colegio ante el Consejo Nacional de la organización.

Junto a Carrasco fueron asesinados el 8 de septiembre de 1986 los opositores Gastón Vidaurrázaga, profesor, integrante del MIR, y Felipe Rivera y Abraham Muskablitt, militantes del Partido Comunista.

La condena más alta para los asesinos recayó en Álvaro Corbalán Castillo, capitán de Ejército, jefe operativo de los servicios represivos del régimen militar, quien deberá permanecer en prisión durante 18 años, pero aún tiene pendiente otras sentencias por su implicancia y planificación de numerosos asesinatos de opositores. También han sido condenados otro oficial de Ejército, Jorge Vargas Bories, a 15 años de presidio, y once militares y policías uniformados hasta penas que llegan a los cinco años.

Dirigentes del Colegio de Periodistas de Chile manifestaron su satisfacción por la condena resuelta por los tribunales y recordaron la persistente lucha de los periodistas chilenos, con movilizaciones callejeras, pronunciamientos públicos y diversas gestiones, para que hubiese justicia y condena efectiva para loa asesinos de José Carrasco Tapia, uno de cuyos hijos, el menor de ellos, Luciano, se quitó la vida en 2003. 


 Panamá
Periodistas latinoamericanos denuncian libertad de Posada Carriles

felap.info
Panamá, 22 de abril de 2007

La Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) denunció la decisión del gobierno de Estados Unidos de liberar bajo fianza al terrorista internacional Luis Posada Carriles.

Posteriormente el reconocido terrorista fue descargo de las imputaciones en su contra por haber entrado ilegalmente a Estados Unidos.

Una declaración de la FELAP recuerda que Posada Carriles es el responsable de varios hechos violentos y el más grave de ellos fue la voladura de un avión cubano de pasajeros en Barbados en 1976, que causó la muerte a sus 73 ocupantes.

Llama a los grandes medios de difusión internacionales a no silenciar o minimizar la gravedad de semejante disposición de la Casa Blanca.

Abrir de nuevo las rejas a tan peligroso acusado promueve la impunidad, la misma que estimula la ola de agresiones que sufren los periodistas en América Latina, advierte la FELAP en una resolución.

La organización explica que la protección de Posada Carriles por parte de Washington deja en desventaja a los colegas del diario mexicano Por Esto, en especial a su director general, Mario Menéndez Rodríguez.

El cotidiano divulgó hace dos años la noticia sobre la presencia de Posada Carriles en Isla Mujeres en el estado mexicano de Quintana Roo, además de su salida hacia la Florida, Estados Unidos.  


Panamá/México
Repudia la FELAP asesinatos de periodistas en México

 Felap.info

Ciudad de Panamá, viernes 20 de abril de 2007

En la reunión del secretariado del comité ejecutivo, celebrada del 19 al 21 de abril de 2007 en Ciudad de Panamá, la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) repudió los continuos asesinatos de periodistas sufridos por los trabajadores de la prensa de México, como así también las permanentes agresiones de las que son víctimas los periodistas de toda la región.

Esta vez el repudio a la sucesión interminable de crímenes contra los periodistas mexicanos nos lleva a exigir una definitiva respuesta por parte de los gobiernos federal y estaduales, los cuales están en deuda grave con las víctimas, sus familias, sus compañeros de trabajo y con la sociedad toda.

La FELAP respalda en un todo las demandas formuladas, de manera reiterada, por nuestra organización afiliada en ese país, la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos (FAPERMEX), y junto con ella reitera que la impunidad se ha convertido en el principal caldo de cultivo de todos los crímenes. En los últimos seis años, treinta y tres periodistas fueron asesinados y, nunca jamás, autoridad política y judicial alguna reveló la identidad de los autores ideológicos y materiales de los asesinatos.

La FELAP respalda, también, a nuestra afiliada en México en su denuncia contra el cerco mediático llevado a cabo por la gran prensa, decidida a invisibilizar a la FAPERMEX y, por ende, a la propia FELAP. La gravedad de los hechos no admite ninguneo alguno, y el silencio –o silenciar las voces de los que reclaman– se convierte en un acto de complicidad aun cuando esa no sea la intención.

La Federación Latinoamericana de Periodistas convoca a todas sus organizaciones afiliadas en el continente a expresarse en solidaridad con los trabajadores de la prensa de México y su organización, la FAPERMEX.

 ¡La peor actitud es la indiferencia! 

Comité Ejecutivo
Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP)


Panamá/México/Cuba
FELAP demanda respeto a la vida de director y trabajadores de diario de Yucatán y denuncia protección a Posada Carriles

Felap.info
Ciudad de Panamá, 20 de abril de 2007

El secretariado del comité ejecutivo de la Federación Latinoamericana de Periodistas, reunido en la capital de Panamá, emitió la siguiente declaración:

Ante la situación de inseguridad para el ejercicio del periodismo en México, la FELAP alerta sobre los peligros para la integridad física de los colegas del diario Por Esto!, de Yucatán, y de su director general, Mario Menéndez Rodríguez, que han sufrido atentados y amenazas de poderosos sectores denunciados en las páginas de ese periódico ligados al narcotráfico, la corrupción, el contrabando de personas y el terrorismo internacional.

Precisamente a partir de una exhaustiva investigación de ese diario el mundo conoció la presencia en Isla Mujeres, del estado mexicano de Quintana Roo, y salida hacia La Florida, Estados Unidos, del peligroso terrorista internacional Luis Posada Carriles, quien se fugó de Venezuela donde se le enjuiciaba como autor intelectual de la voladura en el aire en 1976 de un avión civil de pasajeros en Barbados, que causó la muerte a los 73 personas a bordo.

En mayo de 2005, por si fueran pocas las evidencias acusatorias, los Archivos de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington publicaron documentos desclasificados del FBI y la CIA que prueban la participación de Posada Carriles en varios atentados terroristas y en el más brutal de ellos, la voladura del avión civil cubano. Sin embargo, el Gobierno de Bush, que tiene en su poder al monstruoso verdugo, se niega a devolverlo a Venezuela o a someterlo a juicio por el delito de terrorismo, como lo obligan las leyes internacionales suscritas por los propios Estados Unidos.

La FELAP denuncia el doble rasero de las autoridades norteamericanas, para las cuales existen terroristas buenos y terroristas malos, y exige a la gran prensa internacional que no se haga cómplice de tal desprecio a la opinión pública del planeta, escondiendo o minimizando la enorme gravedad de semejante política. Tal actitud promueve la impunidad, la misma que estimula la ola de agresiones que sufren los periodistas en América Latina. 

Comité Ejecutivo
Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP)
Ciudad de Panamá, 20 de abril de 2007


República Dominicana
32 años después siguen libres autores intelectuales del asesinato de Orlando Martínez 

José Rafael Vargas
Secretario general Felap

Santo Domingo, lunes, 23 de abril de 2007

La Cámara Penal de la Corte de Apelación de San Pedro de Macorís, acaba de condenar a 20 y 30 años a los autores materiales del asesinato del periodista Orlando Martinez, hecho ocurrido el 17 de marzo de 1975. Pero nada dijo de sus autores intelectuales.

La impunidad todavía cubre el manto de esos autores intelectuales, de un hecho que consternó a toda la sociedad dominicana en 1975, cuando presidía el país Joaquín Balaguer.

Los autores materiales confesaron su participación en el asesinato, y uno de ellos reveló que recibió instrucciones del entonces jefe del Ejército dominicano, el mayor general Salvador Lluberes Montás, quien está libre y viviendo normalmente en el país, sin ninguna persecución judicial.

El ex mayor del Ejército, Joaquín Pou Castro, ascendido a general por el ex Presidente Salvador Jorge Blanco posterior a su participación en el crimen del periodista, ha dicho ante los jueces de la Cámara Penal de la Corte de Apelación de San Pedro de Macorís que sólo cumplió una orden del alto mando, y que lo mismo hicieron los demás implicados.

Dijo que hizo esa misma revelación en 1979 al entonces presidente de la República, Antonio Guzmán Fernández, quien no hizo nada por esclarecer este horrendo hecho de sangre, que se ha convertido a través de los años en un crimen de Estado. Sólo el presidente actual, el Dr. Leonel Fernández, se decidió por investigar y sacar a la luz todos los pormenores del crimen, sometiendo a la justicia a los responsables directos de apagar la vida del destacado periodista del diario El Nacional y director de la revista Ahora.

Pese a que Pou Castro confesó su participación directa en el crimen, sólo fue condenado a 20 años de prisión. Los otros dos implicados directamente fueron sentenciados a 30 años de prisión. Uno de ellos, Rafael Lluberes Ricart, expresó a boca abierta que no se arrepiente del crimen y que estaría en disposición de repetir la historia. Salió con el grupo a darle una golpiza al periodista por instrucciones superiores, confesó Lluberes Ricart, quien acusó a su compañero Mariano Durán Cabrera de dar el tiro de gracia que terminó la vida del comunicador.

Otro de los implicados, Luis Emilio de la Rosa Beras, salió en libertad, pese a que estuvo en el grupo que participó en el crimen, aunque permaneció en el vehículo en el momento en que este se produjo el asesinato. Luis Emilio colaboró con las autoridades revelando los pormenores del horrendo hecho de sangre.

Después de 32 años, la justicia se ha decidido por ajustar cuentas, aunque su decisión no se ajusta al espíritu de la ley, porque no hay razón para que sólo condenaran a 20 años de cárcel a la persona que dirigió la operación y chocó al comunicador en su vehículo para obligar a detenerse. Pero además, porque los honorables jueces no contemplaron juzgar a los que planificaron el crimen desde sus altas posiciones oficiales, quienes fueron develados por los que hoy sufren largas condenas en las prisiones dominicanas.

El general Pou Castro es tan culpable como Lluberes Ricart y Mariano Durán Cabrera. Y mucho más los son los que organizaron, armaron y desarrollaron el plan, buscando a estos matones para cumplir sus instrucciones. La justicia tendrá que armarse de valor en algún momento para evitar que la impunidad se siga expresando a la clara en la sociedad dominicana.

Pou Castro no es un participante más. Fue la persona que reclutó a todos los participantes y quien los llevó al lugar donde estaba el periodista. Incluso se ocupó de vigilar el momento en que Orlando Martínez salía del periódico, para seguirlo hasta un lugar oscuro, donde se produjo el asesinato a quemarropa.

De manera que la condena de la justicia deja suelto muchos cabos que deben ser llenados por los altos magistrados del Tribunal Supremo de la República Dominicana, porque mientras estén libres los autores intelectuales del crimen, no se habrá expresado a plenitud la fuerza de la ley, contra los que ya han confesado tan horrendo crimen.

No obstante, 32 años después, hay un buen aliento, los asesinos de periodistas saben que la persecución de la sociedad es permanente, porque aquella que decía el padre de la patria dominicana, Juan Pablo Duarte, “el crimen no prescribe ni queda jamás impune”. 


 

EN PANAMÁ: El presidente de la FELAP, Juan Carlos Camaño (Argentina), y el secretario general adjunto Nelson del Castillo (Puerto Rico) participaron en Panamá en el programa “El grillo en la pantalla”, que conduce Fernando Martínez, subdirector general del Sistema Estatal de Radio y Televisión, junto a Alma Montenegro de Fletcher, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de Transparencia Contra la Corrupción. Los periodistas denunciaron los atropellos a que son sometidos los comunicadores sociales, la falta de seguridad laboral y la manipulación mediática en perjuicio de los intereses de los pueblos.


México

Condena la FELAP impunidad ante asesinato de otro periodista

Felap.info
Buenos Aires, martes 10 de abril de 2007

La Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) expresó su más enérgico repudio y su pesar ante el asesinato del compañero Amado Ramírez Dillanes, ocurrido el pasado 6 de abril en Acapulco, Estado de Guerrero, México.

El presidente de la FELAP, Juan Carlos Camaño, reclamó en declaraciones escritas una puntual investigación de este crimen, a la vez que demandó la aplicación de la justicia.

“Nos sumamos a las exigencias de investigación y justicia que pongan fin a la impunidad del crimen en México”, precisó la organización de los periodistas latinoamericanos, que agrupa en su seno 80 mil comunicadores del continente.

La FELAP extendió, además, su solidaridad a la familia de Ramírez Dillanes y al conjunto de los trabajadores de prensa mexicanos y a sus organizaciones.

Ramírez Dillanes se desempeñó durante veinte años como corresponsal de Televisa en Acapulco, al tiempo que conducía un programa en una radio local.

Precisamente, al salir de la emisora a las 19horas del viernes 6 de marzo, el periodista fue interceptado por desconocidos, uno de los cuales le disparó varias veces provocándole la muerte minutos después. 


México
67 periodistas asesinados
 

Teodoro Rentería Arróyave
Vicepresidente FELAP/México

lunes 9 de abril de 2007

Con el último proditorio asesinato del compañero colega Amado Ramírez Dillanes, corresponsal de Televisa en Acapulco y conductor del noticiario “Al tanto” de la cadena Radiorama en la localidad, suman 67 los periodistas caídos de 1983 a la fecha y representa, para vergüenza de las autoridades, el crimen mortal número 33 de 2000 a 2007, en que se afirma falsamente que llegó primero el “gobierno del cambio” y luego el sucesor obligadamente panista.

Desde que se incrementó este fenómeno social, que vulnera directo a la sociedad que tiene derecho a estar de inmediato y perfectamente bien informada, el periodismo organizado del país al través de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos (FAPERMEX), y su análoga regional la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), hemos exigido, simplemente justicia, que de haberse cumplimentado por parte de las autoridades correspondientes, obviamente que se hubiera revertido el lacerante fenómeno social.

Sin embargo, a pesar de la gravedad de la situación que hoy sacrifica a un miembro de la más poderosa empresa de comunicación mediática de América Latina, Televisa, jamás hemos merecido el mayor respaldo a nuestras denuncias por parte de la llamada gran prensa. Inclusive, hoy prefieren mencionar a organizaciones extranjeras como son Reporteros sin Fronteras, la Sociedad  Interamericana de Prensa y el diario El Día de República Dominicana, que a nuestras asociaciones nacionales y regionales en nuestras condenas y en nuestra permanente exigencia de justicia.

En pleno centro del conocido Puerto de Acapulco, estado de Guerrero, donde últimamente el crimen organizado se ha entronizado en forma por demás escandalosa por la disputa de la plaza de dos cárteles: el del Golfo y el de Sinaloa, el colega y respetado profesional Amado Ramírez Dillanes, corresponsal de Televisa en Acapulco y titular del noticiario local de Radiorama, inmediatamente después de terminar su edición nocturna de su informativo, cuando salía de las instalaciones radiofónicas, fue ejecutado de cuatro balazos por dos sicarios que lo esperaban. Uno sólo disparó contra su víctima. Tres tiros hirieron en la cabeza y uno más en la espalda al comunicador, quien todavía tuvo fuerzas para descender de su vehículo y llegar a un hotel cercano para pedir auxilio, lugar donde finalmente se desplomó sin vida.

Amado Ramírez Dillanes contaba al morir con 50 años de edad. Según el director de la Policía Preventiva de Acapulco, Humberto del Valle Enoc, el asesinato ocurrió entre las 19:00 y 19:10 horas del viernes pasado –6 de abril– y el asesino utilizó una pistola calibre 38 súper.

Como siempre, las autoridades hacen declaraciones a toro pasado. El secretario General de Gobierno en Guerrero, Armando Chavarría Barrera, además de lamentar el asesinato del periodista, aceptó que en la última semana se ha registrado una nueva oleada de violencia en la entidad, por lo que pedirán un acercamiento con el Gobierno federal para enfrentar el fenómeno. La pregunta es: ¿por qué hasta ahora se les ocurre recurrir al Ejecutivo federal? Pero además, sin inmutarse, dijo desconocer que el periodista había recibido amenazas durante los últimos meses.

Por ello es de importancia relatar que el 6 de febrero pasado, horas después del asesinato de siete personas –un agente del Ministerio Público del fuero común, cuatro policías ministeriales y dos secretarias–, se conoció de un mensaje captado en la red de comunicaciones del sistema C-4 de las fuerzas de seguridad de Acapulco, Guerrero, el cual advertía: “Ahora vamos por otros veintiuno: un periodista y otros veinte más”. ¡Y nadie hizo caso!

Por toda esta situación de vergonzante impunidad ante todos los crímenes de periodistas y la nula acción preventiva, situaciones que siempre hemos denunciado como desempeños seguros para socavar las libertades de prensa y de expresión, todos nos unimos con la demanda unificada de la FAPERMEX y de la FELAP que presiden, respectivamente, el colega tabasqueño José Antonio Calcáneo Collado y el argentino Juan Carlos Camaño.

¡No más asesinatos de periodistas, señor presidente, Felipe Calderón Hinojosa!

Periodista y escritor. En teodoro@libertas.com.mx y felapvicemex@hotmail.com  agradeceré sus comentarios y críticas. Le invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.com y www.clubprimeraplana.com.mx


Chile
Justicia chilena condena a asesinos de José Carrasco Tapia

Guillermo Torres Gaona
Tesorero de la Felap

Santiago de Chile, lunes 23 de abril de 2007

A casi 21 años de su asesinato, ocurrido el 8 de septiembre de 1986, se hace justicia para el dirigente de los periodistas chilenos, José Carrasco Tapia, y otros tres luchadores antifascistas.

Una sentencia dictada por el ministro instructor Haroldo Brito, de la Corte de Apelaciones de Santiago, condenó a 13 agentes de la dictadura militar a penas que van desde los 18 años de presidio hasta el pago de 250 millones de pesos chilenos (unos 400 mil dólares) a las viudas, padres e hijos de José Carrasco y de otros tres opositores al régimen dictatorial de entonces, todos ultimados como represalias por el atentado del 7 de septiembre de 1986 contra el dictador Augusto Pinochet Ugarte.

José Carrasco Tapia, nacido en 1943 en Santiago de Chile, era dirigente nacional del Colegio de Periodistas de Chile al momento de su asesinato, redactor de temas internacionales de la revista opositora “Análisis” y activo militante del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria), una de las organizaciones que más lucharon contra los golpistas que asaltaron el poder en Chile el 11 de septiembre de 1973. Titulado en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, tras el golpe militar permaneció detenido y cuando fue liberado salió al exilio en Venezuela. Allá denunció los crímenes  de los golpistas chilenos, promovió la solidaridad para con los luchadores en Chile  y participó en reuniones  y encuentros internacionales que contribuyeron a la fundación de la Felap en 1976.

En 1984, cuando el régimen militar se vio forzado a autorizar el regreso de los exiliados, José Carrasco Tapia retornó a Chile, se incorporó a las luchas del Colegio de Periodistas y al periodismo activo. En 1985 fue elegido delegado del Consejo Regional Metropolitano del Colegio ante el Consejo Nacional de la organización.

Junto a Carrasco fueron asesinados el 8 de septiembre de 1986 los opositores Gastón Vidaurrázaga, profesor, integrante del MIR, y Felipe Rivera y Abraham Muskablitt, militantes del Partido Comunista.

La condena más alta para los asesinos recayó en Álvaro Corbalán Castillo, capitán de Ejército, jefe operativo de los servicios represivos del régimen militar, quien deberá permanecer en prisión durante 18 años, pero aún tiene pendiente otras sentencias por su implicancia y planificación de numerosos asesinatos de opositores. También han sido condenados otro oficial de Ejército, Jorge Vargas Bories, a 15 años de presidio, y once militares y policías uniformados hasta penas que llegan a los cinco años.

Dirigentes del Colegio de Periodistas de Chile manifestaron su satisfacción por la condena resuelta por los tribunales y recordaron la persistente lucha de los periodistas chilenos, con movilizaciones callejeras, pronunciamientos públicos y diversas gestiones, para que hubiese justicia y condena efectiva para loa asesinos de José Carrasco Tapia, uno de cuyos hijos, el menor de ellos, Luciano, se quitó la vida en 2003. 


República Dominicana
32 años después siguen libres autores intelectuales del asesinato de Orlando Martínez 

José Rafael Vargas
Secretario general Felap

Santo Domingo, lunes, 23 de abril de 2007

La Cámara Penal de la Corte de Apelación de San Pedro de Macorís, acaba de condenar a 20 y 30 años a los autores materiales del asesinato del periodista Orlando Martinez, hecho ocurrido el 17 de marzo de 1975. Pero nada dijo de sus autores intelectuales.

La impunidad todavía cubre el manto de esos autores intelectuales, de un hecho que consternó a toda la sociedad dominicana en 1975, cuando presidía el país Joaquín Balaguer.

Los autores materiales confesaron su participación en el asesinato, y uno de ellos reveló que recibió instrucciones del entonces jefe del Ejército dominicano, el mayor general Salvador Lluberes Montás, quien está libre y viviendo normalmente en el país, sin ninguna persecución judicial.

El ex mayor del Ejército, Joaquín Pou Castro, ascendido a general por el ex Presidente Salvador Jorge Blanco posterior a su participación en el crimen del periodista, ha dicho ante los jueces de la Cámara Penal de la Corte de Apelación de San Pedro de Macorís que sólo cumplió una orden del alto mando, y que lo mismo hicieron los demás implicados.

Dijo que hizo esa misma revelación en 1979 al entonces presidente de la República, Antonio Guzmán Fernández, quien no hizo nada por esclarecer este horrendo hecho de sangre, que se ha convertido a través de los años en un crimen de Estado. Sólo el presidente actual, el Dr. Leonel Fernández, se decidió por investigar y sacar a la luz todos los pormenores del crimen, sometiendo a la justicia a los responsables directos de apagar la vida del destacado periodista del diario El Nacional y director de la revista Ahora.

Pese a que Pou Castro confesó su participación directa en el crimen, sólo fue condenado a 20 años de prisión. Los otros dos implicados directamente fueron sentenciados a 30 años de prisión. Uno de ellos, Rafael Lluberes Ricart, expresó a boca abierta que no se arrepiente del crimen y que estaría en disposición de repetir la historia. Salió con el grupo a darle una golpiza al periodista por instrucciones superiores, confesó Lluberes Ricart, quien acusó a su compañero Mariano Durán Cabrera de dar el tiro de gracia que terminó la vida del comunicador.

Otro de los implicados, Luis Emilio de la Rosa Beras, salió en libertad, pese a que estuvo en el grupo que participó en el crimen, aunque permaneció en el vehículo en el momento en que este se produjo el asesinato. Luis Emilio colaboró con las autoridades revelando los pormenores del horrendo hecho de sangre.

Después de 32 años, la justicia se ha decidido por ajustar cuentas, aunque su decisión no se ajusta al espíritu de la ley, porque no hay razón para que sólo condenaran a 20 años de cárcel a la persona que dirigió la operación y chocó al comunicador en su vehículo para obligar a detenerse. Pero además, porque los honorables jueces no contemplaron juzgar a los que planificaron el crimen desde sus altas posiciones oficiales, quienes fueron develados por los que hoy sufren largas condenas en las prisiones dominicanas.

El general Pou Castro es tan culpable como Lluberes Ricart y Mariano Durán Cabrera. Y mucho más los son los que organizaron, armaron y desarrollaron el plan, buscando a estos matones para cumplir sus instrucciones. La justicia tendrá que armarse de valor en algún momento para evitar que la impunidad se siga expresando a la clara en la sociedad dominicana.

Pou Castro no es un participante más. Fue la persona que reclutó a todos los participantes y quien los llevó al lugar donde estaba el periodista. Incluso se ocupó de vigilar el momento en que Orlando Martínez salía del periódico, para seguirlo hasta un lugar oscuro, donde se produjo el asesinato a quemarropa.

De manera que la condena de la justicia deja suelto muchos cabos que deben ser llenados por los altos magistrados del Tribunal Supremo de la República Dominicana, porque mientras estén libres los autores intelectuales del crimen, no se habrá expresado a plenitud la fuerza de la ley, contra los que ya han confesado tan horrendo crimen.

No obstante, 32 años después, hay un buen aliento, los asesinos de periodistas saben que la persecución de la sociedad es permanente, porque aquella que decía el padre de la patria dominicana, Juan Pablo Duarte, “el crimen no prescribe ni queda jamás impune”. 


Panamá/México
Repudia la FELAP asesinatos de periodistas en México

 Felap.info

Ciudad de Panamá, viernes 20 de abril de 2007

En la reunión del secretariado del comité ejecutivo, celebrada del 19 al 21 de abril de 2007 en Ciudad de Panamá, la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) repudió los continuos asesinatos de periodistas sufridos por los trabajadores de la prensa de México, como así también las permanentes agresiones de las que son víctimas los periodistas de toda la región.

Esta vez el repudio a la sucesión interminable de crímenes contra los periodistas mexicanos nos lleva a exigir una definitiva respuesta por parte de los gobiernos federal y estaduales, los cuales están en deuda grave con las víctimas, sus familias, sus compañeros de trabajo y con la sociedad toda.

La FELAP respalda en un todo las demandas formuladas, de manera reiterada, por nuestra organización afiliada en ese país, la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos (FAPERMEX), y junto con ella reitera que la impunidad se ha convertido en el principal caldo de cultivo de todos los crímenes. En los últimos seis años, treinta y tres periodistas fueron asesinados y, nunca jamás, autoridad política y judicial alguna reveló la identidad de los autores ideológicos y materiales de los asesinatos.

La FELAP respalda, también, a nuestra afiliada en México en su denuncia contra el cerco mediático llevado a cabo por la gran prensa, decidida a invisibilizar a la FAPERMEX y, por ende, a la propia FELAP. La gravedad de los hechos no admite ninguneo alguno, y el silencio –o silenciar las voces de los que reclaman– se convierte en un acto de complicidad aun cuando esa no sea la intención.

La Federación Latinoamericana de Periodistas convoca a todas sus organizaciones afiliadas en el continente a expresarse en solidaridad con los trabajadores de la prensa de México y su organización, la FAPERMEX.

 ¡La peor actitud es la indiferencia! 

Comité Ejecutivo
Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP)


Panamá/México/Cuba
FELAP demanda respeto a la vida de director y trabajadores de diario de Yucatán y denuncia protección a Posada Carriles

Felap.info
Ciudad de Panamá, 20 de abril de 2007

El secretariado del comité ejecutivo de la Federación Latinoamericana de Periodistas, reunido en la capital de Panamá, emitió la siguiente declaración:

Ante la situación de inseguridad para el ejercicio del periodismo en México, la FELAP alerta sobre los peligros para la integridad física de los colegas del diario Por Esto!, de Yucatán, y de su director general, Mario Menéndez Rodríguez, que han sufrido atentados y amenazas de poderosos sectores denunciados en las páginas de ese periódico ligados al narcotráfico, la corrupción, el contrabando de personas y el terrorismo internacional.

Precisamente a partir de una exhaustiva investigación de ese diario el mundo conoció la presencia en Isla Mujeres, del estado mexicano de Quintana Roo, y salida hacia La Florida, Estados Unidos, del peligroso terrorista internacional Luis Posada Carriles, quien se fugó de Venezuela donde se le enjuiciaba como autor intelectual de la voladura en el aire en 1976 de un avión civil de pasajeros en Barbados, que causó la muerte a los 73 personas a bordo.

En mayo de 2005, por si fueran pocas las evidencias acusatorias, los Archivos de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington publicaron documentos desclasificados del FBI y la CIA que prueban la participación de Posada Carriles en varios atentados terroristas y en el más brutal de ellos, la voladura del avión civil cubano. Sin embargo, el Gobierno de Bush, que tiene en su poder al monstruoso verdugo, se niega a devolverlo a Venezuela o a someterlo a juicio por el delito de terrorismo, como lo obligan las leyes internacionales suscritas por los propios Estados Unidos.

La FELAP denuncia el doble rasero de las autoridades norteamericanas, para las cuales existen terroristas buenos y terroristas malos, y exige a la gran prensa internacional que no se haga cómplice de tal desprecio a la opinión pública del planeta, escondiendo o minimizando la enorme gravedad de semejante política. Tal actitud promueve la impunidad, la misma que estimula la ola de agresiones que sufren los periodistas en América Latina. 

Comité Ejecutivo
Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP)
Ciudad de Panamá, 20 de abril de 2007


México

Condena la FELAP impunidad ante asesinato de otro periodista

Felap.info
Buenos Aires, martes 10 de abril de 2007

La Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) expresó su más enérgico repudio y su pesar ante el asesinato del compañero Amado Ramírez Dillanes, ocurrido el pasado 6 de abril en Acapulco, Estado de Guerrero, México.

El presidente de la FELAP, Juan Carlos Camaño, reclamó en declaraciones escritas una puntual investigación de este crimen, a la vez que demandó la aplicación de la justicia.

“Nos sumamos a las exigencias de investigación y justicia que pongan fin a la impunidad del crimen en México”, precisó la organización de los periodistas latinoamericanos, que agrupa en su seno 80 mil comunicadores del continente.

La FELAP extendió, además, su solidaridad a la familia de Ramírez Dillanes y al conjunto de los trabajadores de prensa mexicanos y a sus organizaciones.

Ramírez Dillanes se desempeñó durante veinte años como corresponsal de Televisa en Acapulco, al tiempo que conducía un programa en una radio local.

Precisamente, al salir de la emisora a las 19horas del viernes 6 de marzo, el periodista fue interceptado por desconocidos, uno de los cuales le disparó varias veces provocándole la muerte minutos después. 


México
67 periodistas asesinados
 

Teodoro Rentería Arróyave
Vicepresidente FELAP/México

lunes 9 de abril de 2007

Con el último proditorio asesinato del compañero colega Amado Ramírez Dillanes, corresponsal de Televisa en Acapulco y conductor del noticiario “Al tanto” de la cadena Radiorama en la localidad, suman 67 los periodistas caídos de 1983 a la fecha y representa, para vergüenza de las autoridades, el crimen mortal número 33 de 2000 a 2007, en que se afirma falsamente que llegó primero el “gobierno del cambio” y luego el sucesor obligadamente panista.

Desde que se incrementó este fenómeno social, que vulnera directo a la sociedad que tiene derecho a estar de inmediato y perfectamente bien informada, el periodismo organizado del país al través de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos (FAPERMEX), y su análoga regional la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), hemos exigido, simplemente justicia, que de haberse cumplimentado por parte de las autoridades correspondientes, obviamente que se hubiera revertido el lacerante fenómeno social.

Sin embargo, a pesar de la gravedad de la situación que hoy sacrifica a un miembro de la más poderosa empresa de comunicación mediática de América Latina, Televisa, jamás hemos merecido el mayor respaldo a nuestras denuncias por parte de la llamada gran prensa. Inclusive, hoy prefieren mencionar a organizaciones extranjeras como son Reporteros sin Fronteras, la Sociedad  Interamericana de Prensa y el diario El Día de República Dominicana, que a nuestras asociaciones nacionales y regionales en nuestras condenas y en nuestra permanente exigencia de justicia.

En pleno centro del conocido Puerto de Acapulco, estado de Guerrero, donde últimamente el crimen organizado se ha entronizado en forma por demás escandalosa por la disputa de la plaza de dos cárteles: el del Golfo y el de Sinaloa, el colega y respetado profesional Amado Ramírez Dillanes, corresponsal de Televisa en Acapulco y titular del noticiario local de Radiorama, inmediatamente después de terminar su edición nocturna de su informativo, cuando salía de las instalaciones radiofónicas, fue ejecutado de cuatro balazos por dos sicarios que lo esperaban. Uno sólo disparó contra su víctima. Tres tiros hirieron en la cabeza y uno más en la espalda al comunicador, quien todavía tuvo fuerzas para descender de su vehículo y llegar a un hotel cercano para pedir auxilio, lugar donde finalmente se desplomó sin vida.

Amado Ramírez Dillanes contaba al morir con 50 años de edad. Según el director de la Policía Preventiva de Acapulco, Humberto del Valle Enoc, el asesinato ocurrió entre las 19:00 y 19:10 horas del viernes pasado –6 de abril– y el asesino utilizó una pistola calibre 38 súper.

Como siempre, las autoridades hacen declaraciones a toro pasado. El secretario General de Gobierno en Guerrero, Armando Chavarría Barrera, además de lamentar el asesinato del periodista, aceptó que en la última semana se ha registrado una nueva oleada de violencia en la entidad, por lo que pedirán un acercamiento con el Gobierno federal para enfrentar el fenómeno. La pregunta es: ¿por qué hasta ahora se les ocurre recurrir al Ejecutivo federal? Pero además, sin inmutarse, dijo desconocer que el periodista había recibido amenazas durante los últimos meses.

Por ello es de importancia relatar que el 6 de febrero pasado, horas después del asesinato de siete personas –un agente del Ministerio Público del fuero común, cuatro policías ministeriales y dos secretarias–, se conoció de un mensaje captado en la red de comunicaciones del sistema C-4 de las fuerzas de seguridad de Acapulco, Guerrero, el cual advertía: “Ahora vamos por otros veintiuno: un periodista y otros veinte más”. ¡Y nadie hizo caso!

Por toda esta situación de vergonzante impunidad ante todos los crímenes de periodistas y la nula acción preventiva, situaciones que siempre hemos denunciado como desempeños seguros para socavar las libertades de prensa y de expresión, todos nos unimos con la demanda unificada de la FAPERMEX y de la FELAP que presiden, respectivamente, el colega tabasqueño José Antonio Calcáneo Collado y el argentino Juan Carlos Camaño.

¡No más asesinatos de periodistas, señor presidente, Felipe Calderón Hinojosa!

Periodista y escritor. En teodoro@libertas.com.mx y felapvicemex@hotmail.com  agradeceré sus comentarios y críticas. Le invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.com y www.clubprimeraplana.com.mx