Julio 2007


Cuba
Corazón de genio

César Gómez Chacón
felap.info

La Habana, miércoles 11 de julio de 2007

Finalmente el Genio se escapó de la botella. La botella era su corazón, ese lugar inmensamente poblado de bondad, de paciencia, abarrotado de amores, impredecible como la vida, o como la muerte misma, donde vivíamos todos nosotros: los heridos, los abandonados, los incomprendidos, los que alguna vez quisimos enlatar el sol, subir la mayor montaña, encontrar el alma gemela, publicar un sorbo de sentimientos.

Y todos íbamos allí, de uno en uno, de dos en dos, de tres en tres… de mil en mil: el periodista, el militar, la señora ajada por los golpes de la vida, el joven perdido en el bosque de inseguridades, el abuelo sin nietos; la niña linda de la facultad de Comunicación, en busca de un poco de comunicación; el profesional cansado que decidía abandonarlo todo; el ex-cualquier cosa que regresaba de la cárcel, convencido de haberlo vencido todo, también buscando cómo volver a empezar.

Dicen que era su oficina, donde en los últimos… ¿tres mil años? se hacía pasar por el director del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, pero para nosotros, los privilegiados del Genio, los que sobrepasábamos todas las cifras conocidas, era la tabla de salvación, el arca de Noé, el confesionario donde nunca se escucharía un amén, que no íbamos a buscar, pero sí el mejor de los consejos, o el peor de los regaños de aquel Padre-hijo-hermano espíritu nuestro, que difícilmente hoy esté en los cielos, ni perdería su tiempo, nuestro tiempo, en otro sitio que no fuera en cualquier parte.

Arder sí, él va a arder siempre, como lo hizo cada vez frente a la máquina de escribir, a su “a vuelta de correo”, a su Sandra maldita, que devino escándalo y enseñanza a la vez; frente a su “tecla ocurrente” y definitiva. Ardió, me consta, ante aquellos que alguna, pocas veces, lo sacaron de paso, o se salieron del paso de sus más sagradas convicciones. Hace poco le oímos definirse en una sola palabra: flexibilidad. Creo que no lo entendimos bien entonces: no se refería sólo a él mismo, nos la exigía a todos nosotros, con esa manía suya de enseñar sin sermonear. Flexibilidad… ¡Qué falta nos haces, vieja!

El Guille, Guillermo Cabrera Álvarez, el profe, el flaco, el poeta, el trovador sin guitarra, el “teclero mayor”… el Genio del periodismo cubano, como lo definió genialmente Fidel, se escapó finalmente de su corazón. Ya no cabía, ya no cabíamos en él. Ni infartos, ni operaciones. Lo decidió así de sencillo, en el momento cuando parecía más feliz, cuando trató de reunirnos a todos en el mismo centro del país. Fue sólo un susto más, un jugar a los escondidos, un me voy ahora, y nos vemos después…

Porque los Genios jamás se van, los Genios no desaparecen, los flexibles no se parten, ni parten sin avisar. El Genio nuestro no ha muerto, nos hizo otra de sus bromas pesadas. El Guille Cabrera simplemente se escondió donde único podía hacerlo, porque lo había hecho siempre: el Guille está dentro de todos nosotros. Fue simplemente más Genio que nunca: se repartió a pedacitos, para seguir viviendo feliz en cada uno de nuestros corazones. Escúchenlo, entre latido y latido, como nos sigue diciendo: “flaco, fea, poeta: ¡no me lloren, coño!”  


Paraguay/Venezuela
La lucha por los espacios comunicacionales en América Latina

Arístides Ortiz
felap.info

Asunción, Paraguay, miércoles 11 de julio de 2007

El caso de la no prórroga de la licencia de RCTV no es sino la expresión más abierta y difundida de la confrontación política-comunicacional que protagonizan las viejas y deslegitimadas oligarquías y las fuerzas progresistas de América Latina. 

Estas oligarquías, subordinadas a los imperios de turno, luchan por mantener  sus privilegios gracias a casi 20 años de políticas neoliberales, corrupción y represión, ante el avance de los movimientos sociales y populares, vitales en las últimas dos décadas, que luego de complejos y duros procesos varios terminaron ubicando en los gobiernos de los Estados Capitalistas Latinoamericanos a una nueva dirigencia política que, en mayor o menor grado, responden a sus intereses. Hablamos de países como Bolivia, Nicaragua, Brasil, Uruguay, Venezuela, Ecuador, Argentina, cada uno con sus particularidades políticas e históricas.

El objetivo de aquellas oligarquías, unas más violentas y deslegitimadas que otras, es la de detener el avance de los movimientos sociales y sus expresiones políticas, para que no desarrollen desde el Estado proyectos políticos contrarios a sus intereses. Luchan en el fondo por ese Estado que es de ellos y que lo manejaban discrecionalmente hasta hace poco.

Entre las varias formas de lucha  está la mediática, la de los medios tecnológicos, también llamada la “gran prensa”, que es propiedad de los miembros de esas oligarquías. Esta es una lucha política más, pero tiene una dimensión estratégica para construir o destruir poder: la simbólica, la que se desarrolla a través de la comunicación, en este caso la que se da a través de la tecnología de alcance masivo y que es un espacio privilegiado para la batalla de las ideas. Aqui es donde una clase pierde o gana gran parte de sus posibilidades de hegemonía; es donde se imponen intereses concretos, formas de vida al adversario. Este campo de lo hegemónico es sutil, complejo y paradójico.  

Así, las ásperas relaciones que hoy mantienen los gobiernos que salieron de los movimientos sociales clasistas y sus expresiones políticas con los medios masivos comerciales en los países arriba citados, esas que se leen o ven por los diversos medios todos los días, es la prueba de aquella confrontación.

El ataque mediático de las oligarquías

Desacreditados sus partidos oligárquicos por ser los responsables visibles de la exclusión de millones y millones de personas en Latinoamérica en los últimos 20 años, a las fuerzas reaccionarias de la región no les quedó otra que recurrir a la potencia de sus medios, al dinero de los consorcios de propietarios y a una de las principales ideas hegemónicas del Capitalismo: la libertad de expresión, tal como la entienden las oligarquías criollas y la burguesía mundial. Así, las derechas y los Estados imperios de occidente se embanderan y denuncian “los atentados a la libertad de expresión”, y ponen como ejemplo de esto la no prórroga de RCTV, las críticas declaraciones de Correa, Morales y Daniel Ortega contra los medios comerciales en Ecuador, Bolivia y Nicaragua…pero el ataque de fondo de los grandes medios comerciales va contra los mismos procesos de cambio que se viven en estos países y contra las políticas populares, antioligárquicas y anti imperiales de sus respectivos gobiernos, ya que esta políticas van desgastando, en mayor o menor grado o más o menor radicalmente, el poder de las derechas oligárquicas.

Señalemos solamente dos organizaciones que organizan los ataques mediáticos de la derecha continental: la Organización Reporteros sin Frontera y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP)… a estas se suman las ongs directamente financiadas por las agencias de cooperación de los Estados Unidos y la Unión Europea. Se entienden así que la campaña es continental y bien planificada.

La respuesta de los gobiernos afines a los movimientos sociales clasistas

En el lado contrario de esta lucha se entiende que la democratización de la comunicación pasa por la reconstrucción del espacio público (privatizado y vaciado durante dos décadas). Espacio que reúnan a medios estatales, regionales, educativos, universitarios, legislativos y comunitarios, y a usuarios y productores independientes de la comunicación. Los siguientes ejemplos prueban que esta es la línea de combate de los gobiernos y expresiones políticas afines a los movimientos sociales.

En Uruguay. La nueva ley de radiodifusión que regula y reconoce la existencia de un tercer sector en la radiodifusión: la radio y TV comunitaria.

En Argentina. La reciente creación del canal educativo y cultural Encuentros.

En México. La decisión de la Suprema Corte de Justicia de México contra la obscena ley de radio y televisión aprobada durante el gobierno Fox que intentó eternizar la licencia de concesión a los propietarios de la gran prensa en este país.   

En Brasil. La decisión del gobierno de Brasil de avanzar hacia la conformación de una televisión pública nacional.

En Ecuador. La redacción de una nueva Constitución que podría establecer límites más claros y severos a los medios comerciales y ampliar posibilidades a los medios comunitarios y alternativos.  

En Nicaragua. La nueva ley de acceso a la información que podría poner límites más rigurosos al tratamiento responsable de la información por parte de los periodistas y los medios comerciales

En Bolivia. El Proyecto de habilitar licencias, equipar y hacer funcionar centenares de nuevas radios comunitarias impulsado por el gobierno de Morales.

En Venezuela. Nuevas leyes y reglamentaciones elaboradas con el propósito de "democratizar la información y la comunicación", han dado lugar a la creación de 193 medios de comunicación alternativos, 167 de ellos emisoras radiales y 28 estaciones de televisión. Así, la TV alternativa ocupa un 35,89% del espacio total y las radio comunitarias el 27,07%.

Futuro incierto

Lo que en el fondo de este escenario de confrontación subyace entonces es quien ocupa más espacios comunicacionales, sean estos radioeléctricos, impresos o ciberespaciales… estos espacios que hoy hegemonizan los poderes locales e imperiales pero que están siendo amenazados por los gobiernos progresistas y por la presión de los movimientos sociales.

Veremos qué pasa más adelante; si la derecha latinoamericana y sus organizaciones frenan el avance político y comunicacional de los movimientos sociales clasistas… o si estos profundizan aún más la democratización de los espacios de poder simbólicos.  


Este artículo fue expuesto en el panel debate sobre Medios, poder y libertad de expresión, realizado el pasado 27 de junio en el marco de la última Cumbre de los Pueblos desarrollado en el municipio de Lambaré.  


Cuba
Un hasta siempre a Guillermo Cabrera Álvarez

felap.info, lunes 2 de julio de 2007

El periodismo latinoamericano ha sufrido una gran baja con el deceso este domingo, 1º de julio de 2007, del destacado periodista cubano Guillermo Cabrera Álvarez, director del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”, de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) y la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP).

La conducción de la FELAP lamenta profundamente la muerte a consecuencia de un infarto cardiaco del compañero Guillermo Cabrera Álvarez.

El Comité Ejecutivo de la FELAP hace llegar sus condolencias a los familiares del querido colega, así como a la UPEC, a través de su presidente Tubal Páez.

Guillermo Cabrera Álvarez falleció en plena faena profesional, mientras se encontraba en el poblado Guaracabuya (también Guaracabulla), ubicado en el corazón de Cuba, donde dictó una conferencia ante unas 200 personas sobre su famosa columna “Tecla ocurrente”, que publicaba el diario Juventud Rebelde.

Su consagrada entrega de 45 años al periodismo la inició en 1962, como reportero en la revista Mella, entonces órgano de la Unión de Jóvenes Comunistas.

Al unificarse esa revista con el periódico La Tarde y constituirse así Juventud Rebelde, fue fundador del diario de la juventud cubana.

En Juventud Rebelde se destacó como periodista y como jefe del equipo de Historia. Entre sus notables reportajes se encuentran los de la marcha Camilo-Che, de los contingentes en la agricultura y de otras muchas tareas que acometió la juventud en aquellos años.

Al crearse la revista Somos Jóvenes, Guillermo fue director y fundador de esta publicación. Posteriormente fue promovido al cargo de subdirector del diario Granma, órgano del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, donde se desempeñó hasta ser nombrado director del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”.

Junto a las tareas de dirección que ejerció en esos diferentes órganos de prensa, siempre se mantuvo escribiendo artículos, incluyendo las populares secciones “Abrecartas”, de Granma, y “Tecla ocurrente”, de Juventud Rebelde.

Sus intervenciones en diversos plenos de la Unión de Periodistas de Cuba le ganaron el calificado de “El genio”, como lo calificó el Comandante en Jefe Fidel Castro.

Publicó varios libros de historia, entre ellos uno sobre el comandante Camilo Cienfuegos, por quien siempre sintió una gran admiración y fuera uno de sus biógrafos.

Muchos jóvenes periodistas tuvieron en él a un inolvidable maestro, siempre dispuesto a brindar su magisterio, tanto en lo profesional, como en cualquier otro aspecto de la vida.

A su muerte, Guillermo Cabrera Álvarez deja una estela imborrable en la historia del periodismo revolucionario cubano.  


Cuba
Guille se nos fue a su manera, creando nuevos caminos

José Dos Santos
Vicepresidente primero
Unión de Periodistas de Cuba 

felap.info, La Habana, lunes, 2 de Julio de 2007  

Duele mucho, aunque no sorprenda del todo, la muerte súbita de un incansable.

Un amigo que animaba desde el saludo, con un fraterno “flaco” –sabiendo que sobre todo los pasados de peso se lo agradecerían. Un soñador capaz de meterse en constantes problemas inventando fórmulas para no dejar de ser el eterno adolescente que encarnaba a pesar de sus ajetreados años y sus mataduras de salud. Y por eso era un ducho pez en las ajetreadas aguas juveniles, a las que sirvió hasta el último instante, en esta ocasión en la villaclareña Guaracabulla, con su movimiento de La Tecla Ocurrente.

La brillantez de su cabeza no sólo era externa, porque él irradiaba una luz muy especial, la que ponía siempre al servicio de sus ideales, profundamente revolucionarios.

A él, en el periodismo, se le deberán testimonios  y reportajes de gran calado, el enfrentamiento franco a lo mal hecho desde columnas y espacios, la agudeza de organizador de cursos y diplomados de superación profesional y muchas otras acciones que en algún momento se sabrán.

No puedo resumir en unas pocas líneas el legado de Guillermo Cabrera Álvarez, ni trasladar la conmoción que causa su desaparición física en nuestro sector, nacional e internacional.

Este es solo un abrazo de despedida, a través de las letras, a un entrañable que bien se ganó el apelativo de Genio en el más reciente congreso de su Unión de Periodistas de Cuba, de cuyo Instituto Internacional ha sido su director en la etapa de florecimiento actual.

¡Hasta siempre Guille!