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Agosto 2007 |
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Guatemala Ciudad de Guatemala, martes 14 de agosto de 2007 Los postulados del Informe MacBride, presentado por la UNESCO hace 27 años, en cuanto a que “los derechos humanos no pueden existir sin la libertad de palabra, de prensa, de información, y de reunión…”, se mantienen vigentes y la agencia CERIGUA (Centro de Reportes Informativos de Guatemala), surgida hace 24 años, en un contexto de confrontación armada y de violaciones a las garantías fundamentales de las y los guatemaltecos, los ha hecho suyos.
Veinticuatro años después, CERIGUA se ha consolidado en el país y ha mantenido vigente el espíritu que le dio origen: ser voz de los sin voz, de los desposeídos, de los marginados. CERIGUA, que dirige Ileana Alamilla, creó una red de corresponsales departamentales, desde 1998, con el fin de dar a conocer información que no trasciende en la mayoría de medios masivos de comunicación, temas de mujeres, de migrantes, de pueblos indígenas, campesinos, de salud y de medio ambiente, entre otros, han sido puestos en la agenda informativa. El desarrollo de la tecnología ha sido aprovechado por CERIGUA y compartido con las y los corresponsales en los departamentos; desde el 2005, hace apenas dos años, contamos con una página web (www.cerigua.org/portal/index.php), que ha tenido a la fecha más de dos millones de visitas. CERIGUA se ha convertido un referente nacional e internacional de muchos temas, como el de libertad de expresión; desde el 2004 instaló un Observatorio de los Periodistas, que tiene como objetivos, realizar alertas mundiales sobre las agresiones que sufren las y los comunicadores, por su quehacer informativo; socializar las convocatorias a cursos y eventos especializados y compartir documentos de actualización periodística. La agencia forma parte de la Red Internacional para el Intercambio de la Información (IFEX), la más grande en el mundo a favor de la libertad de expresión, así como de la Federación Latinoamericana de Prensa (FELAP) y mantiene una relación estrecha con la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH, con el Comité de Protección a los Periodistas (CPJ), de Nueva York y con el Observatorio Latinoamericano para la Libertad de Expresión (OLA), con sede en Perú. El cuidado y especial atención que CERIGUA ha dado a los temas de mujeres, también la han ubicado como una agencia que además de velar por la equidad de género privilegia la información de este sector de la población, uno de los más vulnerables en Guatemala, principalmente en los últimos años. Desde el año 2000 la agencia realiza un monitoreo mediático sobre los protagonismos de las mujeres y también trabaja un estudio sobre la cobertura de los medios en relación con la violencia hacia ellas. CERIGUA es contraparte en Guatemala de Isis Internacional, una organización que vela por el respeto de los derechos humanos de las mujeres; en el 2006 CERIGUA dio atención a la campaña informativa “16 días de activismo contra la violencia hacia las mujeres”. El Informe MacBride establece que las necesidades de “una sociedad democrática en materia de comunicación deben quedar satisfechas mediante la formulación de derechos específicos tales como el derecho a ser informado, el derecho a informar, el derecho a la protección a la vida privada y el derecho a participar en la comunicación pública, que encajan todos ellos en el nuevo derecho a comunicar. En vísperas de lo que cabría calificar de una nueva era en materia de derechos sociales”.
CERIGUA cree firmemente en estos derechos y en la posibilidad de que al
respetarlos Guatemala alcance una verdadera sociedad democrática;
nuevamente agradecemos a todos y todas por permitirnos estar con ustedes
y reiteramos nuestro inquebrantable compromiso por aportar en la
democratización de las comunicaciones. (Cerigua-
112/08/2007)
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México Teodoro Rentería Arróyave felap.info México además de ocupar el deshonroso primer lugar en asesinatos, desapariciones forzadas, agresiones y amenazas a periodistas, ahora sus autoridades constituidas son cada día más intolerantes con el trabajo de los informadores y tolerantes ante la represión que sufren de continuo los comunicadores.
Por el “delito” de criticar la falta de efectividad de los operativos anticrimen que lleva al cabo el Ejército Mexicano conjuntamente con la Secretaría de Seguridad Pública federal y la Procuraduría General de la República (PGR), y dar a conocer ampliamente la bochornosa violación masiva a sexo-servidoras llevada a cabo por soldados ebrios en la zona de tolerancia de Monclova, Coahuila, el pasado 11 de julio, elementos uniformados detuvieron en forma arbitraria a cuatro reporteros, los mantuvieron en cautiverio 16 horas antes de presentarlos ante autoridad competente, lo que se convierte de inmediato en delito de secuestro.
Y no sólo eso, con el clásico “sembrado”, los acusaron de posesión de droga y arma de fuego: un frasco pequeño con marihuana y alcohol y una pistola 38 súper, cuya propiedad niegan los informadores, quienes después de 16 horas en las instalaciones de la Base de Operaciones Militares número 26, con los ojos cubiertos y atados de las manos, 48 horas en los separos de la delegación de la PGR; en fin tras casi 4 días de arresto, fueron puestos en libertad después de depositar fianzas de 10 mil pesos cada uno.
Se trata de los colegas: Manolo Acosta Villarreal y Sinhué Samaniego, del periódico Zócalo; Jesús Meza González, del diario La Voz, y Alberto Rodríguez Reyes, de la televisora local Canal 4, cuyas edades fluctúan entre los 19 y 24 años.
Según el relato de los colegas, cuando se percataron de que una fuerza del Ejército y elementos policíacos se dirigían a un posible operativo, siguieron al convoy y empezaron a tomar fotos y vídeos de la movilización, lo cual enfureció al comandante en jefe, Adrián Barrera Castorena, quien ordenó la detención y la incautación de los instrumentos de trabajo.
Otros compañeros que se percataron del abusivo proceder, dieron la voz de alerta y en esa forma unos cincuenta informadores se manifestaron ante el cuartel del Ejército, hasta que lograron que los colegas fueran presentados ante el Ministerio Público Federal, Gerardo Macíel Moncada, quien seguramente presionado, los consignó ante el Juez Tercero de lo Penal, por los delitos anotados y declaró ufano: Están sujetos a proceso penal.
Los hechos ocurrieron la noche del martes al oriente de la ciudad mencionada de Monclova y quedaron en libertad a las 13:40 horas de este viernes, tras el depósito de las fianzas ante el Jugado. Al respecto el abogado defensor de los informadores, Luís Humberto Rodríguez se dijo confiado en que serán absueltos ya que la averiguación previa, como es de suponerse, está plagada de inconsistencias. Apuntémoslas para que quede claro el tamaño de la arbitrariedad.
El Ministerio Público no encontró huellas dactilares en la pistola Colt calibre 38 súper, que según los militares traían los informadores; la averiguación carece de validez jurídica, debido a que los militares involucrados en la detención, entre ellos Adrián Barrera Castorena, presunto comandante del operativo, comparecieron ante el Ministerio Público Federal cubiertos con pasamontañas y armados con rifles de asalto.
El parte informativo indica que la detención ocurrió al filo de las 5:00 de la madrugada, sobre el periférico “Carlos Salinas de Gortari”; sin embargo, no pudieron haber sido detenidos a esa hora, pues su turno de trabajo terminaba a las 23:00 horas del día anterior.
El presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, y la Comisión Nacional de Derechos Humanos, deben de tomar las medidas correctivas y llevar ante los tribunales a los autores del gravísimo acto represivo y máxime con el señalamiento de la cuarta visitadora de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, María del Rosario Álvarez Vázquez, quien afirmó: “Sí hubo violación a sus garantías constitucionales porque los privaron de su libertad, los golpearon con los puños y los mantuvieron vendados de ojos y manos”
Así está de grave la
situación para el desempeño del trabajo periodístico en México. No sólo
los asesinatos, desapariciones forzadas, agresiones de todo tipo y
amenazas sufren los comunicadores, además tenemos que sumar la represión
de autoridades intolerantes ante el deber de informar y el derecho del
pueblo a estar bien informado.
Periodista y escritor. En teodoro@libertas.com.mx y felapvicemex@hotmail.com. Le invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.com y www.clubprimeraplana.com.mx |