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Ernesto Carmona*
Una neumonía basal izquierda terminó con la vida del ex cabo de
ejército Héctor Hernán Bustamante Gómez, quien dio
El crimen quedó impune. La magistrada Rommy Rutheford, del segundo
juzgado del crimen de Santiago falló la prescripción en 2006. Pero
el 25 de septiembre de 2007 la Corte de Apelaciones de Santiago
encomendó al ministro Jorge Zepeda Arancibia investigar los
asesinatos de Henrichsen y de otros tres argentinos, Oscar Héctor
Bugallo Celuzi, Miguel Angel Lacorte y Héctor Garzán Morillo. Esta
diligencia judicial sigue su curso.
Bustamante disparó contra Henrichsen mientras cubría para la
televisión de Suecia el alzamiento de un regimiento de tanques, en
las cercanías del palacio de gobierno. La imagen de Bustamante
disparándole a matar fue captada por el propio camarógrafo antes de
morir y tuvo difusión mundial en fotografías y videos, pero nadie
supo su nombre hasta que fue identificado por este redactor más de
30 años después del asesinato.
La noticia del deceso de Bustamante surgió esta mañana en la
Fiscalía de Ñuñoa, cuando concurrí a declarar en una causa de
amenazas de muerte provenientes de su entorno, o quizás del propio
ex cabo, por una denuncia ante Carabineros del 26 de agosto,
introducida luego de recibir tres amenazas telefónicas posteriores a
una “funa” o “schratch” al domicilio del ex uniformado, el 18 de
agosto.
Después de cinco meses de investigación, la Fiscalía me informó que
apenas comprobó que las llamadas provinieron de un teléfono
corporativo y de otro público que ya no existe y que Carabineros
omitió en su informe al principal sospechoso indicado por mi en la
denuncia del 26 de agosto en la Comisaría Los Guindos de Ñuñoa, o
sea ocultaron al occiso Bustamante, según el Parte Nº 4257 cuyo
comprobante todavía conservo en mi poder.
La abogada de la Fiscalía María Gloria Vásquez acogió mi nuevo
reclamo de Bustamante, pero antes consultó diligentemente la base de
datos del Registro Civil, desde el computador de su propia oficina.
–Hay un Héctor Hernán Bustamante Gómez, pero está muerto–,
exclamó.
–No puede ser–,
fue mi primera reacción. Recordé que en agosto del año pasado
permaneció escondido en su casa mientras afuera se realizaba la
funa. Pero como al fin de
cuentas la gente se
El ex cabo murió en una cama del Hospital Militar de Santiago el
martes 18 de diciembre, a las 16:30 horas, o sea, una semana antes
de Navidad. “Neumonía basal izquierda y cáncer pulmonar”, fueron las
causas del deceso, según el documento del Registro Civil.
La abogada de la Fiscalía dejó constancia de que “lamentablemente
los funcionarios de Carabineros no consignaron el nombre” del
sospechoso que señalé desde el comienzo y registró “que mientras se
toma esta declaración, se le informa a la víctima que la persona que
señaló como sospechosa, se encuentra fallecida desde el 18 de
diciembre de 2007”. Eso sería todo.
Para información adicional sobre la situación procesal del caso
Henrichsen pueden consultarse estas fuentes:
http://www.argenpress.info/notaold.asp?num=037445 * El periodista y escritor chileno Ernesto Carmona es secretario ejecutivo de la Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas de la Federación Latinoamericana de Periodistas (CIAP-FELAP). |
| FEDERACIÓN LATINOAMERICANA DE PERIODISTAS |