Argentina
Medios de comunicación pequeños y medianos camino al cambio social
Beatriz Chisleanschi*
felap.info, Buenos Aires
viernes, 08 de febrero de 2008
A la par que en la ciudad española de Burgos, periodistas de
Iberoamérica llaman a volver al periodismo tradicional, “única
garantía frente a la sobreabundancia informativa”, una diversidad de
proyectos comunicacionales de mediano y pequeño alcance se expanden
a nivel regional y local.
Saltar el “derecho sagrado” a la propiedad privada de la
información, saltar la “libertad” que impone el poder del dinero es
el objetivo que unifica las variopintas expresiones.
“Los medios de comunicación pequeños y medianos van creciendo y
madurando con una mirada más global vinculada a lo regional. No
atienden la problemática de un espacio, de un grupo de personas o de
un particular sino que aportan a la construcción de una mirada más
colectiva”, destacó el periodista y comunicador social Rubén Ifran.
Ifran espera ansioso la inmediata salida del nuevo medio
comunicacional que pensó y diseñó junto a otros compañeros y que se
entenderá con la realidad que atraviesan los pueblos originarios, la
biodiversidad y los movimientos sociales.
Llegar a un público cada vez mayor es el objetivo que se proponen
muchos de estos proyectos. Para Ariel Caniza, estudiante de Ciencias
de la Comunicación de la UBA y uno de los responsables de la Agencia
Periodismo Urbano: “Una de las dificultades que tienen este tipo de
medios es que su alcance suele no ser muy amplio. Nosotros somos
conscientes de esto e intentamos romper la lógica que marca que
cuando un medio cuantitativamente no llega a muchas personas,
cualitativamente llega a quienes comparten horizontes, expectativas
e ideales. Nosotros queremos escaparle a eso”.
“Red Luzuriaga” que cumple tres años de vida, nació como una
necesidad de brindar un servicio a los vecinos de Villa Luzuriaga y
lo concretó a través de un medio digital. Con 500 suscriptores la
Red se ocupa de noticias locales, agenda cultural de la zona oeste,
información literaria e histórica y de aquello que le “preocupa a la
gente”.
Uno de sus realizadores, el licenciado en Letras Gerardo Tolino, ex
director de FM Vida, subraya: “Los medios locales y regionales
tienen una incidencia importante con resultados a la vista. Cuando
los vecinos tienen un problema acuden a nosotros. Los diarios, los
periódicos, las radios, los portales zonales funcionan muy bien
porque a veces la gente tiene miedo de recurrir a los grandes
medios, no saben cómo llegar a ellos. Y la realidad es que a los
grandes medios tampoco les interesa cubrir determinadas cosas salvo
que muera alguien. El medio local termina perteneciéndole a la
gente”.
Concretar un proyecto comunicacional no resulta una tarea sencilla
para quienes no cuentan con recursos económicos y no quieren
depender de los condicionamientos que estos les imponen.
La periodista Elisa Rossi ejerce su profesión en Cablevisión zona
Oeste y en la revista El
Lenguado que se distribuye en los partidos de Tres de Febrero,
San Martín y Vicente López con una tirada de 30.000 ejemplares
(10.000 por distrito).
Rossi trabaja en equipo junto a otros periodistas y estudiantes de
Ciencias de la Comunicación y no dudó en manifestar: “Nosotros
tenemos la misma calidad de trabajo que quienes ejercen la tarea en
un medio grande. Tratamos de brindar lo mejor de nosotros y todo el
tiempo nos proponemos metas nuevas, estamos atentos a las tendencias
que hay y nos alentamos para estudiar. La diferencia entre unos y
otros no pasa por el profesionalismo sino por los recursos”.
En tanto para Caniza, que comparte su tarea con seis compañeros
estudiantes de periodismo y algunos colaboradores externos, “la
indudable diferencia entre un medio masivo y nosotros es que esos
medios están llevados adelante por un empresario cuyo objetivo es el
lucro y la maximización comercial por fuera de cualquier otro tipo
de objetivo social cultural o artístico. También entre quienes
hacemos unos y otros hay disparidades. Más formados y deformados los
unos y tal vez con una formación no tan amplia quienes desarrollamos
tareas en medios pequeños o medianos, pero con un horizonte a más
largo alcance”.
“Hay muchas revistas hoy en día que tocan temas importantes y que se
sostienen a pulmón y creo que la gente tiene ganas de leer algo que
construya desde ahí, desde la mirada de los que no tiene voz”,
sostiene Rubén Ifran.
“Así como hay una educación popular –agrega– los comunicadores
populares también son importantes. Deberá ser la gente que transita
la vida diaria, quienes escriban y transmitan su problemática como
una forma de construir ellos su propio medio y marcar de esta forma
un rumbo en la comunicación”.
El comunicador social Gerardo Tolino no duda en señalar: “Este tipo
de medios no tienen que estar vaciados ni de contenido ni de
ideología, vaciarlos es hacer que no sean nada. En cambio tener una
posición clara hace que la gente vea ese camino, esa coherencia y
diga yo me subo a este colectivo porque me interesa”.
Analizar el movimiento comunicacional en estos tiempos no puede, ni
debe, descuidar las voces que a diario se expresan reclamando otra
sociedad, otra vida.
“El tema de comunicación es fundamental pues el escenario social
cambió mucho en estos años y los medios deberemos ocupar un lugar.
Si bien algunos no se dieron cuenta aún, otros dan el paso
tímidamente, muchos ya estamos en el camino hacia el cambio social”,
concluye la periodista Elisa Rossi.
(ANC-UTPBA).
* La comunicadora social Beatriz Chisleanschi es integrante del
Observatorio de Medios de la UTPBA (Unión de Trabajadores de Prensa
de Buenos Aires).