FEDERACIÓN LATINOAMERICANA
DE PERIODISTAS


México/Argentina
Luis Suárez: empeñado en dar testimonio

Juan Carlos Camaño*
felap.info, Buenos Aires
sábado, 31 de mayo de 2008

Una de sus tantas frases docentes, sigue ahí, en la primera línea del combate por un periodismo de pie, en medio del frenesí mercantilista de la noticia y la opinión: “Nunca escribas contra tu conciencia”.

Y él, Luis, sigue ahí, compartiendo con nosotros los grandes temas y los, supuestos, pequeños. Siempre ahí, cerca de este presente, que en México donde vivió casi todos los años de sus ochenta y cinco, ha tomado a los periodistas como uno de los blancos más permeables de la violencia social, política, gangsteril; realimentada con una escalofriante impunidad.

A cinco años de su muerte, ocurrida el 31 de mayo de 2003, tras una muy delicada operación intestinal, Luis vive en su altiva presencia, de encomiable talante y talento y de festejado humor. Quizás, entonces, es así como debamos recordarlo, tan cercano en este importante encuentro –Congreso y Asambleas– de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos (FAPERMEX).

Allí, en donde también estuvo la FELAP y rindió homenaje al maestro, colega y amigo, se levantó la bandera de la unidad y la organización, dos de las prioridades a las que tantas veces se refirió Luis, en procura de hacer fuertes a los que luchan, a los que en su calidad de trabajadores de la palabra y la imagen, “no deben disociarse de la clase trabajadora”.

En la contratapa de su libro autobiográfico, “Puente sin fin, testigo de la historia” –publicado en el año 2002–, se sintetiza su labor profesional destacando que fue reportero, entrevistador, autor de libros y parte sobresaliente de una “importante etapa de la historia del periodismo mexicano”. Agregándose que “convierte sus memorias en confesiones de un hijo del siglo”.

Un periodista, aunque antes: un hombre político de compromisos ideológicos identificados con la lucha y los luchadores antiimperialistas. Un periodista, un hombre, ávido de saber y de contar, de conocer y de dar a conocer. Un periodista, un hombre; capitán de las filas republicanas en la “mal llamada guerra civil española”, según denominaba a esa matanza fratricida.

Conocedor de la historia y de las cruentas y no tan cruentas batallas políticas de  México; cronista en todo lugar y a toda hora, en África, en Europa, en Asia, en América Latina, donde fuera.

Amigo de Cuba, de su Revolución, entrevistador, entre otros, de Fidel, de Omar Torrijos, de Ho Chi-Minh, de Indira Gandhi, de Salvador Allende, de Diego Rivera, de muchos artistas, toreros, científicos, sindicalistas. Sin tregua, día a día, en cada momento donde latía sin descanso “su” FELAP; para discutirla fervorosamente, para guiarla sin renuncios, para recordarla en el nombre de otros compañeros que la fundaron.

“Su” FELAP, para defenderla del neoliberalismo rabioso y de los cantos de sirena de los llamados “nuevos tiempos”. Para defenderla y amarla. Tal como se deduce de su entrega y de su obra, y de las tantas preocupaciones diarias asentadas en páginas y más páginas, que han quedado traspapeladas entre libros y carpetas, empeñadas, junto con él, en seguir dando testimonio.

* El autor, Juan Carlos Camaño, es Presidente de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP).

www.felap.info

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