Suiza
Periodista de Aljazeera liberado de Guantánamo denuncia intento de
de
EEUU
reclutarlo como espía
felap.info, Ginebra
lunes, 30 de junio de 2008
El periodista de la cadena de televisión Aljazeera, encarcelado
durante siete años en la base de
Guantánamo,
Sami Mohieldin El Haj, narró las torturas a las que fue sometido y
denunció un intento de soborno por parte del gobierno de EEUU.
“Tras múltiples sesiones de torturas absolutamente inhumanas, los
oficiales me ofrecieron un trato: liberarme para que fuera un agente
de Estados Unidos cuyo objetivo era espiar a Aljazeera. A cambio me
daban nacionalidad estadounidense para mí y mi familia, un casa, un
coche y el sueldo en función de mis resultados”, explicó Mohieldin,
según un despacho de la agencia EFE.
El periodista, de nacionalidad sudanesa, se encuentra estos días en
Ginebra donde mantendrá encuentros con representantes del Alto
Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU, del Comité
Internacional de la Cruz Roja y otras ONGs, para denunciar su caso y
pedir la clausura de la base de Guantánamo.
Mohieldin partió el 11 de octubre del 2001 de su casa en Doha
(Qatar) hacia Afganistán enviado por Aljazeera para cubrir la guerra
que Estados Unidos había iniciado contra ese país.
Fue el comienzo de una pesadilla que duraría 7 años. Tras casi dos
meses en territorio afgano, fue detenido en la frontera paquistaní
por autoridades de Islamabad y poco después entregado a los
estadounidenses que, tras encerrarlo cinco meses en Kandahar, lo
trasladaron a la base de Guantánamo, donde permaneció hasta el 1
mayo del 2008.
“Me torturaron desde el primer día, de hecho la cojera que tendré de
por vida fue de una caída en uno de los traslados en los que nos
mantenían con los pies y las manos atadas y los ojos vendados”.
Una vez en Guantánamo, la situación sólo empeoró: “Malos tratos,
impedimento del sueño, cambio de celda cada dos horas, desnudos
forzosos, encierros en células heladas, iluminación constante, y
vejaciones sexuales”, narró Mohieldin.
“Era un plan perfectamente trazado, había un equipo de médicos y
psiquiatras que aplicaban un programa de tortura establecido, no se
les escapaba nada”, agregó.
Para el periodista sudanés no hay duda de que los soldados
estadounidenses tenían por objetivo demostrar que “se trataba de una
guerra de religión”. “A menudo nos envolvían con la bandera
estadounidense o con la israelí para humillarnos”.
Mohieldin relató cómo impedían la libertad religiosa: “Se sentaban
encima del Corán durante los interrogatorios, lo pisaban, lo
destrozaban delante de nosotros, o lo tiraban al retrete. A nosotros
muchas veces no nos dejaban rezar”.
Asimismo, el reportero denunció como mantuvo una huelga de hambre
desde el 7 de enero del 2001 hasta el 1 de mayo del 2008, huelga que
no pudo hacer totalmente efectiva dado que lo alimentaban
obligatoriamente a través de una sonda por la nariz.
El periodista aún no ha decidido si va a denunciar a Estados Unidos
por lo que considera una detención no sólo injusta sino arbitraria,
y sobre todo como lo va hacer porque no es un proceso fácil dada la
imposibilidad de entrar a territorio estadounidense, una de las
cláusulas de su liberación.
Además, hay que contar con el costo de un proceso contra la
Administración norteamericana que sería largo y complicado. “Porque
yo tengo muy claro que el responsable de Guantánamo es la
administración actual, no el pueblo estadounidense”, aclaró. “La
administración Bush creyó que iba a acabar con el terrorismo y con
la tortura; y es la tortura la que es terrorismo”, aseveró.
