Nicaragua
Periodista nicaragüense presenta
Manual de Cobertura Electoral
felap.info, Managua
sábado, 27 de septiembre de 2008
La periodista nicaragüense Rosario Montenegro Zeledón presentó el
pasado 11 de septiembre
un
Manual de Cobertura
Electoral: Elecciones Municipales 2008, el cual contiene
información acerca de la historia de los procesos electorales,
importancia de la observación nacional e internacional, conceptos y
etapas de una campaña electoral, información sobre las autoridades a
elegir, cuadros con resultados de elecciones anteriores, nombres de
los candidatos a alcaldes y vicealcaldes de las cabeceras
departamentales, entre otros.
Nicaragua, un país centroamericano con casi seis millones de
habitantes distribuidos en 153 municipios, se prepara para la
realización de elecciones municipales el próximo 9 de noviembre, en
las que se elegirán: alcaldes, vicealcaldes y concejales.
Rosario Montenegro dedicó el
Manual de Cobertura Electoral a su colega periodista María José
Bravo, asesinada en 2004 precisamente cuando brindaba cobertura a
los resultados de las elecciones municipales de ese año, y a Adolfo
Olivas, uno de los mejores reporteros nicaragüenses de los últimos
tiempos y quien fuera asesinado el 14 de agosto de 2005 en momentos
que publicaba una serie periodística sobre narcotráfico.
Tanto María José como Adolfo eran muy cercanos a la autora, por lo
que sus muertes la marcaron profundamente, ya que al momento de sus
asesinatos ella se encontraba
al frente de la coordinación de corresponsales del diario
La Prensa, medio para el
cual laboraban ambos.
En la presentación intervinieron los periodistas nicaragüenses
Roberto Orozco y Adolfo Pastrán, quienes destacaron la importancia
que tiene este Manual de
Cobertura Electoral, así como la representante de la Fundación
Fredrich Naumann, Azucena Pérez, organismo que
auspició dicha publicación.
A la presentación de la obra asistieron maestros universitarios del
periodismo nicaragüense, periodistas de prensa escrita, radio y
televisión, diplomáticos y representantes de partidos políticos.
A continuación,
FELAP.INFO
recoge
las palabras pronunciadas por Rosario Montenegro Zeledón durante la
presentación del Manual de Cobertura Electoral:
Licenciada Azucena Pérez, Coordinadora de Proyecto Fundación Naumann
Apreciada doña Antonia
Apreciada Azucena
Querido profesor Mario Fulvio, maestro de generaciones
Estimados colegas, Roberto, Adolfo y Gustavo.
Invitados especiales, queridos colegas, amigos todos.
Entre 1920 y 1921, la región centroamericana vivió una experiencia
fugaz sobre el sufragio femenino, apoyada por El Salvador, Honduras
y Costa Rica y rechazada por Nicaragua.
Esta iniciativa se desarrolló dentro del marco de la Confederación
Centroamericana y consistía en permitir el voto a las mujeres
casadas y a las viudas mayores de 21 años que supieran leer y
escribir, así como a las solteras mayores de 25 años con instrucción
primaria y capital propio.
Aunque el pretendido derecho estaba reducido a unas cuantas mujeres,
en la época causó una gran alarma y protesta en el segmento
masculino, tanto así que un ciudadano consultado por el diario
El Centroamericano de
Guatemala señalaba:
“Los viejos y los feos difícilmente podremos ya ganar una elección
bajo el reinado del voto femenino, ahora los que se llevarán las
palmas del triunfo serán los mozos guapos y elegantes. No importa
que tengan una cabeza de chorlito, para nuestras sufragistas
femeninas el mejor candidato será el más joven, el más chulo, el más
simpático. Desde hoy el voto queda bajo las influencias del sexo,
desde hoy el voto se nos hace coqueto y femenino”.
Era de esperarse que con oposiciones como éstas la experiencia
fracasara, así que las
entroamericanas
tuvimos que esperar más de 30 años para tener derecho al voto. Pero
mi intención hoy no es venir a provocar al sector masculino, sino
que podamos apreciar los avances
que hemos tenido en materia electoral, derechos humanos y políticos.
Hoy las mujeres además de votar podemos aspirar y asumir cargos de
elección popular.
Decía un columnista de la BBC que un día antes de las últimas
elecciones presidenciales en México el director de un medio de
comunicación reunió a sus redactores y les preguntó que quienes
estaban dispuestos a hacer lo que fuera necesario para defender la
democracia y algunos de ellos levantaron su mano.
Cuenta que la respuesta del director fue decirles que el deber
primordial del periodista era registrar los hechos, decir la verdad,
dudar, preguntar y preguntar.
Y es que aunque esa es una de las primeras enseñanzas, a veces nos
perdemos y nos enredamos en medio de tantos intereses con los que
nos encontramos en el desarrollo de nuestra profesión. También a
veces olvidamos que nuestro principal y único compromiso es con
nuestra audiencia y que ellos están esperando que les relatemos los
hechos tal y como son, que les contemos la verdad.
Pero decir la verdad no es tan sencillo, para decir la verdad
primero tenemos que estar informados y además prepararnos para
afrontar las consecuencias, porque la verdad a veces causa malestar
en el poder gubernamental, en el poder político, en el económico y
en todos aquellos sectores que no entienden que nuestro compromiso
es con nuestra audiencia, con los lectores, con los radioescuchas y
televidentes, quienes confían que la información que les
suministramos es real.
Los periodistas nicaragüenses hemos sufrido en carne propia las
consecuencias de decir la verdad, lo vivimos en las elecciones
municipales del 2004 cuando un fanático asesinó a nuestra querida
María José, mientras brindaba cobertura a los resultados
electorales.
Después lo vivimos con Adolfo Olivas, uno de los mejores periodistas
de los últimos tiempos, a quien lo asesinaron cuando estaba
publicando una serie de reportajes investigativos, y sólo una semana
después de haber recibido amenazas de muerte.
Pero para ser justos también los periodistas y medios de
comunicación a veces no sabemos administrar nuestro poder de
informar y no ejercemos nuestra profesión de manera justa y
equilibrada, y es que también corremos el riesgo de dejarnos llevar
por el fanatismo y nuestras pasiones. Personalmente creo que lo peor
que nos puede pasar como gremio es que terminemos enfrentados por
intereses que no son los nuestros. Tenemos derecho a tener nuestras
propias simpatías, pero lo que no podemos es ponerlas por encima de
nuestra labor fundamental de informar y orientar a nuestra audiencia.
Y ese peligro se hace más latente cuando nos toca cubrir procesos
electorales. Por eso durante las elecciones municipales del 2000,
cuando era una de las coordinadoras de corresponsales en el diario
La Prensa, decidí
elaborar un documento con información básica de ese proceso en
particular, luego traté de mejorarlo un poco para las elecciones
presidenciales del 2001, con el ánimo de brindarle a los periodistas
y a mi misma una herramienta y una guía que nos permitiera ofrecerle
a los lectores una información de calidad.
Hoy gracias al apoyo de la Fundación Naumann y en particular de su
representante en Nicaragua, quien confío en mi desde que le presenté
el primer borrador de proyecto, puedo compartir con ustedes colegas
este nuevo Manual, el cual contiene ocho capítulos, en los cuales
hago un breve repaso por la historia de nuestros procesos
electorales, la importancia de la observación electoral nacional e
internacional, conceptos y etapas de una campaña electoral,
información sobre las autoridades que vamos a elegir este próximo
noviembre, requisitos y atribuciones que deben tener los futuros
electos, el marco jurídico que regirá este proceso, así como varios
cuadros con información de elecciones anteriores, entre ellos un
cuadro comparativo de los partidos ganadores durante las elecciones
municipales del 2000 y el 2004, así como los nombres de los
candidatos a alcaldes y vicealcaldes de las cabeceras
departamentales, entre otros.
Quiero reiterar mi agradecimiento a la Fundación Naumann que hizo
posible que hoy pueda poner en sus manos este
Manual de Cobertura Electoral,
que como refería Azucena mi relación con esta Fundación no es
reciente, ya que cuando era estudiante de periodismo fui
seleccionada para hacer una pasantía de tres meses en
El Nuevo Diario, lo que
me permitió iniciar mi carrera como periodista.
Asimismo quiero agradecer a mi colega y ex compañero de trabajo
Roberto Orozco, quien me animó y me apoyó decididamente en este
proyecto, a Adolfo quien también confió en mí, a Gustavo. Al equipo
que trabajó en el diseño, impresión y control de calidad, Lenín
Membreño y Sandra Jarquin. Al pintor nicaragüense José Aragón, quien
me obsequio esta bella pintura para que la usara en la portada.
Finalmente doy infinitas gracias a las familias de Adolfo y María
José que han venido desde Estelí y Santo Tomás, respectivamente,
para acompañarme en esta presentación. Gracias doña Antonia, gracias
Azucena.
Muchas gracias a todos por acompañarme.
