Federación Latinoamericana de Periodistas
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Cuba
Antonio Moltó Martorell: “la gran virtud del periodismo”

Ángel del Toro Fonseca
felap.info, Santiago
sábado, 21 de marzo de 2009

Antonio Moltó Martorell no ha dejado de ser el santiaguero genuino de charla picaresca, pero de verbo Anton io Moltó Martorellagudo cuando se trata de criticar todo lo que entorpece al periodismo y a la vida normal del cubano actual.

Moltó Martorell lleva sobre sus hombros la responsabilidad de la Vicepresidencia de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) para atender la superación profesional en este gremio. Ostenta los Premios Nacionales de Periodismo, “Juan Gualberto Gómez” por la meritoria obra profesional durante el año 2002 y el “José Martí” por la obra de la vida en 2008.

Desde hace 14 años es el conductor y director del programa de opinión Hablando Claro de la emisora nacional Radio Rebelde, en el que se debaten los problemas cotidianos de la sociedad cubana, razón por la que merece el reconocimiento de miles de cubanos.

Esta entrevista pospuesta, se produjo hace unos dos meses durante una breve reunión de trabajo de la UPEC en la calurosa Santiago de Cuba.

La primera interrogante a Moltó, desnuda la personalidad del periodista a quien le molesta hablar de sí. Sin embargo, el carácter santiaguero hace que el protocolo se rompa.

–Luego de haber transitado por los caminos del periodismo, pudiendo haberse desempeñado en otra profesión ¿Por qué periodista?

–Quizá por una necesidad como ser humano, de comunicar cosas, de descubrir lo trascendente en lo cotidiano (…) siempre me preocupó eso, siempre fui un poco fantasioso, amante de contar las historias a mi manera, recrearlas, alimentarlas con ficción y mezclarlas con la realidad. Y tal es así que en mi familia a veces me preguntaban si estaba hablando cosas de verdad o era una de las historias mías.

Y no es que yo considere que el periodismo es una complicidad para contar historias fantasiosas, no, todo lo contrario; pero que es que el periodismo parte de las historias de seres vivientes, humanos, entre los cuales estás tú mismo. Se trata de que en el periodismo tienes que ver las cosas de una manera invisible y contarlas para que otros las vean (…) esa gran virtud tiene el periodismo que ayuda tanto al ser humano.

–¿Y como ayuda el periodismo al periodista?

–Ayuda a encontrarse con uno mismo y ser encontrado por el pueblo, a fortificarse uno mismo entre otros. Por ejemplo, a mi me maravilló siempre la columna de Guillermo Cabrera en el periódico Juventud Rebelde, por ser una manera singular de hacer periodismo compartido, ya que él le brindaba su espacio a otro redactor que era el público, que es en primera y única instancia a quien uno se debe.

Antonio Moltó Martorell sigue siendo el santiaguero de hablar picante, que a pesar de sus responsabilidades no olvida dedicar un rato para compartir con la familia cada vez que visita a Santiago de Cuba.

Dedicado a la enseñanza del Periodismo y la formación de los profesionales del gremio en Cuba fue uno de los propulsores de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Oriente. Director del programa insignia informativo de la Radio Cubana, Haciendo Radio, cuenta con el aval necesario como para sentar cátedra en el periodismo nacional.

–Moltó ¿Qué es el periodismo para usted en definitiva?

–Una misión de la vida, una misión de servicio que sirve para que otros multipliquen la idea original que tú le pones en sus manos. Y eso no significa ni remotamente que lo que tu digas la gente lo va a reproducir exactamente, sobre todo en un país como el nuestro en el que desde hace muchos años obtuvimos la verdadera independencia.

–¿Cómo se inicia su formación como periodista?

–Creo que comienza a partir de mi abuela, mi personaje inolvidable que contaba historias, que tenía un verbo incontenible, una pasión por vivir insuperable y que a cualquier libro de texto o un simple título de un periódico ella le incorporaba elementos de su sabiduría. Era como mi referente, y tanto es así, que cuando era niño era mi cómplice de cuando yo tomaba una caja de zapatos y construía un proyector de películas imaginario aunque no sabía leer y todavía en lo que hago hoy la siento al lado mío, como si estuviera diciéndome: eso está bien o eso está mal, así nació en mí el periodista que llevaba dentro hasta que lo descubrí sin proponérmelo.

–¿Qué fue Santiago de Cuba para Antonio Moltó?

–Al triunfo de la Revolución soy llamado a organizar los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) en la ciudad de Santiago de Cuba y posteriormente; como no existía la televisión en la antigua provincia de Oriente, me designan para pasar a la radiodifusión y yo le pregunto a los dirigentes de la Revolución que por qué había sido seleccionado para esta tarea y los compañeros me argumentaron simplemente: “porque hemos visto cualidades de periodista en ti.

–¿Qué pasa por su mente cuando escucha el nombre de Santiago de Cuba?

–Me estremece en lo más profundo, respeto mucho a esta tierra, a su gente, sus accidentes geográficos, sus escaleras, sus techos, su clima, porque estoy de acuerdo con el poeta Waldo Leyva cuando expresa que debajo de cada piedra de Santiago de Cuba hay una historia. Sin embargo, estas cosas no quieren decir que en ocasiones no haya sido muy crítico y muy duro con Santiago, porque precisamente conozco sus potencialidades y en el mismo sector de la prensa estoy seguro que Santiago de Cuba puede dar mucho en el periodismo.

–¿Qué significó la emisora CMKC Radio Revolución para usted?

–Fue el espacio mayor que he tenido para la creación profesional y mi referente para todo, porque en CMKC, además de jefe del Noticiero, fui director de la emisora y tuve la extraordinaria oportunidad de posibilitar la creación de la versión radial de la novela El pan dormido por el propio escritor José Soler Puig y confraternizar con Antonio Lloga Simón, otro escritor radial cuyo nombre dignifica al Festival Nacional de la Radio Joven en Cuba. De la radio aprendí que cualquier idea es posible.

–¿Qué principio del periodismo de José Martí está más presente en la realización del programa de opinión Hablando Claro de Radio Rebelde?

–Con todos y para el bien de todos. Esa es una esencialidad que me acompaña en todo lo que yo hago. Yo no percibo ningún placer criticando las cosas malas de mi país; hay personas que piensan que uno se divierte criticando pero no es así, me duele muchísimo criticar a un compañero o a un amigo pero lo considero una necesidad indispensable en nuestras condiciones.

–¿Cómo se considera Antonio Moltó?

–Me considero una persona que me consagro a las ideas que defiendo, de una manera vehemente, apasionada, pero no por ello cerrada a toda discusión, abierta al hoy y al mañana. Ir al tope

http://www.cubaperiodistas.cu/noticias/marzo09/18/03.htm

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