Argentina
La FELAP en China: Un camino de ida y vuelta
Juan Carlos Camaño*
felap.info, Buenos Aires
jueves, 07 de mayo de 2009
La reciente visita de una delegación de la
Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) a
China,
constituye un enorme paso adelante de parte
de nuestra organización, en un tiempo de crisis
global del capitalismo y de desafíos destinados a
construir un nuevo orden internacional “en defensa
de la humanidad”.
El encuentro con la Asociación Nacional de
Periodistas de China y con miembros de máxima
responsabilidad en los medios de comunicación,
terminó afianzando aún más no sólo las relaciones
fraternales, sino el compromiso de estimular la
cooperación conjunta, en el entendido de que debemos
anteponer la paz frente a toda concepción belicista.
Y que la prensa debe actuar, siempre, en beneficio
de las grandes mayorías.
China, como lo comprobó la FELAP, con su presencia
en las ciudades de Beijín y Shanghai –en su polo de
desarrollo económico de Pudong; en la provincia de
Guangdong y en la Zona Económica Especial de la
ciudad de Shenzhen, camina con sus propios pies una
senda de “socialismo incipiente”, así dicho por los
anfitriones. Y las y los periodistas van con ese
paso, conscientes de su rol, en el marco de empresas
de comunicación modernas, asentadas en tecnologías
de primera línea.
Avances en las condiciones de trabajo se dan en las
diferentes ramas de la prensa televisiva y radial,
también en diarios, agencias de noticias, revistas
especializadas e Internet. En todos los casos, con
salarios considerados de buen nivel, comparados
hacia el interior de China con otras profesiones y
oficios, y fuera del país respecto del gremio
periodístico en general.
Nadie, en todas las expresiones del
quehacer
periodístico, niega que viven en una sociedad dual,
con grandes avances macroeconómicos y el crecimiento
de regiones del país beneficiadas por la decisión
política del Partido Comunista de China, de ser la
punta de lanza del “socialismo de mercado”;
mientras, por otra parte se verifica un importante
retraso económico y social, particularmente en los
sectores rurales del oeste del país.
En diferentes reuniones las y los periodistas chinos
insistieron en que conozcamos sus criterios sobre su
realidad, haciendo, además, mención a las habituales
“distorsiones, tergiversaciones, con que una gran
parte de la prensa occidental” se refiere a China y
a las libertades de prensa y expresión en dicho
país. Más de una vez se dijo, no sin justa razón,
que “para el Occidente le es intolerable que China
persista en el camino del socialismo”.
Las organizaciones miembros de la FELAP,
pertenecientes a las/los periodistas de Cuba, México
y Ecuador, abrieron en su momento profundas
relaciones con las y los periodistas chinos; hoy es
toda la FELAP la que se siente orgullosa de haber
dado un paso tan trascendente, en hermandad con la
Asociación Nacional de Periodistas de China.
En el camino de ida y vuelta, que acaba de
establecerse, se han comenzado a bosquejar ideas que
permitan un intenso intercambio en los campos de la
capacitación, la comunicación, la actividad cultural
y deportiva. Lo planteado y lo por hacer comportan
para ambas organizaciones retos a muy corto plazo:
próximamente en Latinoamérica y el Caribe
recibiremos a nuestros apreciados colegas.
En esa oportunidad redoblaremos esfuerzos para, como
anfitriones, estar a la altura de lo realizado por
la Asociación Nacional de Periodistas de China,
ANCP, de su presidente Tian Congming y el secretario
general de ANPC, Zhu Shouchen. Como así del señor Wu
Hengquan, Redactor en Jefe del Diario del Pueblo, y
de todas y todos las/los colegas que nos recibieron
y agasajaron en el Diario de Economía, en la Radio
del Pueblo de Beijín, en la Agencia de Noticias
Xinhua y en Radio Internacional de Beijín.
Todas y todos siempre dispuestos al diálogo y con
gran interés por avanzar en la labor emprendida. De
la misma manera que las y los periodistas del Grupo
del Diario la Liberación de Shanghai, la televisión
del lugar y el Grupo del Diario de Guangzhou y su
similar de Shenzhen, ubicado en la Zona Especial
Económica de China.
Con el conjunto citado se compartió un interesante
aprendizaje en las conversaciones y la
confraternidad. Lo mismo con la señora Wang Jianchao,
coordinadora de la visita, y el profesor Wu Ruigen,
traductor, que en todo momento estuvieron a
disposición de la delegación de la FELAP.
En general, y entre otros dilemas del propio país,
quedó en claro que la cambiante y para nada sencilla
realidad de China, sufre, como bien se dijo, de
tergiversaciones y mentiras con que una gran mayoría
de la prensa occidental procura desdibujar y
desmerecer a una potencia –que ubicada como la
tercera economía mundial- le hace más que sombra al
sueño estadounidense de manejar este mundo a su
antojo.

*Presidente de la Federación Latinoamericana de
Periodistas.