Puerto Rico
Empleados de El
Nuevo Día no rinden sus derechos
felap.info, San Juan
lunes, 25 de mayo de 2009
Los empleados de
El Nuevo Día, principal diario del país
perteneciente al Grupo Ferré Rangel, aprobaron este
domingo de forma mayoritaria rechazar abrir el convenio
colectivo vigente para negociar un plan de recortes de
salarios y beneficios que impulsa la gerencia, luego de
que no se pudiera comprobar que la empresa enfrenta
pérdidas en su operación.
La moción se aprobó con 173 votos a favor y 17 en contra
durante una asamblea extraordinaria de la Local 6135 de
la United SteelWorkers, sindicato que representa a los
empleados del periódico. Asistieron a la reunión 219
trabajadores, según el libro de asistencia, una cifra
que corresponde a la mitad de la matrícula.
Previo a la aprobación de la moción, los agremiados
discutieron un informe preliminar preparado por el
contador público autorizado Rafael Nigaglioni Rivera,
quien a principios de semana revisó documentos
suministrados por la empresa.
A instancias del sindicato, la gerencia mostró al CPA un
informe parcial de gastos e ingresos seleccionados que
la firma PriceWaterhouse realizó a petición de la
empresa expresamente para este asunto.
El informe preliminar constata que la operación de
El Nuevo Día no sufre pérdidas. El análisis del CPA concluyó que la
proyección en reducción de ventas para este año en
comparación con el año pasado se aproxima al 6%.
Como parte de la discusión de este informe, los
empleados señalaron que el año anterior es un año
atípico porque se trató de un año electoral. Durante
este período aumentan las pautas de anuncios y, por
consiguiente, los ingresos de la empresa son mayores de
lo ordinario.
Argumentaron también que el impacto de la recesión
estadounidense –que comenzó a sentirse con mayor fuerza
a principios del año en curso– podría constituir otro
elemento que explique el patrón de ingresos. Pero que
este cuadro podría cambiar cuando se comience a sentir
el efecto del estímulo federal propuesto por el
presidente Barack Obama y se comiencen a publicar los
anuncios de subastas, entre otros factores.
“Aquí no se abrieron los libros. Se presentó una
información financiera seleccionada por la empresa”,
afirmó el presidente del sindicato, Yaphet Torres, al
presentar los hallazgos del CPA.
“No se demostró pérdida sino una proyección de
disminución en las ventas”, agregó.
Durante la asamblea, celebrada en el municipio Toa Baja,
los empleados también aprobaron otra moción para que se
considere la posibilidad de abrir el convenio vigente,
que expira el 31 de diciembre de 2011, si la empresa
acepta tres condiciones.
La moción –aprobada con sólo un voto en contra–
establece que se examinaría la propuesta si la empresa
demuestra que existen pérdidas, se compromete a no
despedir a ningún empleado agremiado durante la vigencia
del convenio y se elimina la amenaza sobre los empleados
de circulación contenida en una estipulación del
convenio, que permite el reclutamiento de empleados por
contrato.
También se aprobó unánimemente una moción en repudio a
las presiones de la empresa, que ha utilizado el espacio
editorial del periódico para advertir que si no logran
los ajustes propuestos la empresa tendrá que despedir a
100 empleados de la plantilla de agremiados.
Además se aprobó una moción para expresar solidaridad de
la matrícula con los compañeros de otros medios, en
especial los colegas de
El Vocero, el Canal 4 y el Canal 6, así como los empleados públicos
del País, quienes enfrentan momentos difíciles en sus
escenarios de trabajo.
Como muestra de ese apoyo se exhortó a los sindicados a
que asistan a las manifestaciones que realizan los
colegas de los medios hermanos.
Esta es la segunda asamblea extraordinaria que realizan
los empleados de El Nuevo Día en un mes. En la reunión
del 3 de mayo se aprobó la moción para pedir que la
empresa abriera sus libros y demostrara las alegadas
pérdidas que sufre y que exigen el recorte de beneficios
de su plantilla de trabajo o el despido de un centenar
de empleados.
Durante la asamblea se reiteró que el sindicato se
mantiene en asamblea permanente analizar y tomar acción
según surjan los eventos. De igual manera, se reiteró la
decisión de continuar vistiéndose de negro todos los
miércoles para denunciar la amenaza de despidos y de
recortes.
Estas acciones surgen en respuesta a la ola de despidos,
que viene realizando el periódico desde el año pasado, y
a la propuesta de reducción de beneficios presentada por
la gerencia a finales de abril, dos días antes de que
despidieran cinco empleados de la prensa y cuatro del
centro de llamadas.
La empresa busca reducir días de vacaciones, enfermedad
y feriados, así como eliminar los bonos negociados y
congelar por dos años la aportación patronal al 401k.
Esta propuesta surge a poco más de un año de negociado
el convenio colectivo vigente, que expira en diciembre
de 2011.
La empresa también estableció una ventana de retiro a
los empleados de la redacción del diario con 55 años o
más y un
mínimo de diez años de servicio con la empresa.
Las medidas para recortar gastos de la empresa suceden
en momentos que la presidenta María Luisa Ferré Rangel y
el director Luis Alberto Ferré Rangel han destacado la
importancia de la labor que realizan los trabajadores
del diario como parte del aniversario número 39 años del
periódico y presentan su nuevo modelo de negocios.

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