Estados Unidos
The New York Times dejó escapar oportunidad de descubrir
el Watergate
felap.info, Nueva York
miércoles, 27 de mayo de 2009
Es la historia que a todo periodista le hubiera gustado
descubrir: una exclusiva que ayudó a derribar a un
presidente de Estados Unidos. La gloria fue para dos
reporteros de The
Washington Post, Bob Woodward y Carl Bernstein.
Ahora, 37 años después, dos ex redactores de
The New York Times,
el gran rival del
Post, han reconocido que tuvieron una pista de lo
que ocurría, pero desaprovecharon la oportunidad.
Así lo recoge el propio
The New York Times
en un artículo en el que explica cómo Robert Smith y
Robert Phelps descubrieron algunos de los aspectos
comprometidos del caso, que costó al presidencia a
Richard Nixon dos años después, en 1974, cuando se vio
obligado a dimitir para evitar que el Congreso le
imputara por las actividades ilegales cometidas para su
reelección.
La pista, en concreto, partió del entonces director del
FBI, Patrick Gray, quien, en una comida con Smith,
confirmó la implicación del fiscal general, John
Mitchell, en el allanamiento del hotel Watergate que dio
inicio a la investigación, y dejó ver, sin mencionarlo
explícitamente, que incluso el presidente Nixon estaría
involucrado, reseñó el sitio web de RTVE.es.
Inmediatamente, Smith contó todos los datos a Phelps,
uno de los editores del diario en Washington, quien tomó
notas y grabó la conversación con el consentimiento de
Smith. Pero una serie de circunstancias impidió que
ambos siguieran la pista.
Circunstancias adversas
En primer lugar, Smith dejaba
The New York Times,
ya que al día siguiente iniciaba su labor como profesor
de Derecho en la Universidad de Yale. Además, toda la
redacción del periódico estaba volcada entonces en la
convención republicana y, posteriormente, Phelps se
marchó todo un mes a Alaska.
La historia murió en ese lapso para
The New York Times,
mientras que Woodwrad y Bernstein tiraban del hilo que
les proporcionaba su fuente, conocida como Garganta
Profunda, cuya identidad no se reveló hasta 2005: el
célebre informante era William Mark Felt, director
adjunto del FIB, es decir, el subordinado inmediato de
Gray.
Smith ha mantenido en secreto la pista más de tres
décadas, pero ahora ha decidido difundirla tras saber
que Phelps la ha incluido sus memorias. Por su parte, el
antiguo editor explica, según recoge
The New York Times,
que no tiene “ni idea” de que fue de sus anotaciones. En
cualquier caso, era la exclusiva de su vida.

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