
Argentina
La FELAP en sus treinta y tres años: con aires de
juventud
Juan Carlos Camaño*
felap.info, Buenos Aires
martes, 09 de junio de 2009
Jóvenes trabajadores de la prensa, de la Federación
Latinoamericana de Periodistas, FELAP, le brindaron
un novedoso homenaje a los treinta y tres años de
vida de nuestra entidad continental, constituyéndose
en espacio organizativo y convocante de toda la
Juventud-FELAP, para avanzar hacia un mayor
desarrollo profesional, gremial, político, social y
cultural, en toda la región.
Conmovedoras e inteligentes intervenciones dieron
vida al I Encuentro de la Juventud-FELAP, desde una
mirada que, con matices enriquecedores –incluso en
las diferencias– trascendió lo corporativo y se
extendió en el análisis de la situación económica,
política y social de Latinoamérica y el Caribe.
Siempre, sin perder de vista aquello que se conoce
como “globalización neoliberal”, y que en las
deliberaciones fue caracterizada como un proceso
sostenido a partir de millones de crímenes de lesa
humanidad.
Los treinta y tres años de la FELAP –cumplidos este
7 de junio– se convirtieron en un extraordinario
reconocimiento de los jóvenes a una historia
inclaudicable en sus principios y dignidad, forjada
por hombres como el peruano Genaro Carnero Checa y
Luis Suárez –de México–, fallecidos; el venezolano
Eleazar Díaz Rangel, director del diario
Ultimas
Noticias, de Venezuela; el chileno Hernán Uribe,
actualmente presidente de la Comisión de
Investigación de Atentados a Periodistas
(CIAP-FELAP), y Ernesto Vera, de Cuba, Presidente de
Honor de la FELAP, entre muchas y muchos más.
Las y los jóvenes periodistas del continente dieron
así un nuevo paso en la lucha por una profesión y un
mundo mejores. En las exposiciones de todas y todos,
asistentes a la reunión realizada en Buenos Aires,
el 6 de junio, se plantearon –y no con
generalidades– las grandes dificultades para el
libre ejercicio de la profesión periodística, frente
al crimen organizado y frente a la inescrupulosidad
empresarial de una prensa mercantilizada, convertida
con frecuencia en la principal activista política
contra las acciones de varios gobiernos del área, no
sometidos a las imposiciones de Estados Unidos.
Mayoritariamente los relatos sobre la realidad
continental revelaron cómo en medio del
recrudecimiento de los conflictos políticos y
sociales, los periodistas quedan expuestos a
diferentes formas de violencia, mientras los
propietarios de los medios eligen su comodidad, al
no exponerse físicamente en el “campo de las
hostilidades”, a la vez que presionan a los
periodistas a poner la cara en defensa de las líneas
editoriales representativas de intereses ideológicos,
políticos y económicos de los grupos más
concentrados del poder.
El reto planteado en Villa Gesell, a finales del año
2007, en ocasión del X Congreso de la FELAP:
propender a crear las condiciones para el nacimiento
organizado de la Juventud-FELAP, se ha cumplido, y
con creces. Se acaba de iniciar una nueva etapa en
la FELAP. Se acaba de sumar a la gran tarea
realizada por la FELAP, en treinta y tres años, una
instancia organizativa en la cual las
responsabilidades de la juventud, como lo dijeron
todas y todos quienes hicieron uso de la palabra, se
centran en elevar el conocimiento, el sentido
crítico y la disposición en llevar a la práctica las
líneas históricas de nuestra Federación y las
propuestas para un nuevo tiempo, en el marco del
mejoramiento de las condiciones subjetivas de muchos
movimientos políticos y sociales de Latinoamérica y
el Caribe.
La profesión periodística, la información y la
comunicación, se dijo, deben corresponderse con los
intereses de las mayorías sociales y formar parte de
la lucha en defensa de la soberanía y la
autodeterminación de los pueblos. Al mismo tiempo –dando
muestras de saber en qué consiste su rol en el
presente– las/os jóvenes profundizaron acerca de no
pensar únicamente en resolver cómo llegar a una gran
cantidad de hombres y mujeres, sino en superarse en
calidad, para que los instrumentos de la
comunicación propia se vinculen a todas las
tecnologías, para agrandar la voz y la imagen de los
más. Para hacer cada día más visibles a quienes
padecen y luchan, y a quienes en el campo
intelectual y manual crean y recrean espacios
múltiples para el mejoramiento de la vida del
conjunto de la sociedad.
Nuestra organización, sostuvieron quienes hoy ya se
saben el motor de la Juventud-FELAP, tiene que
avanzar más todavía en su vinculación con los
sectores universitarios, como así con los
movimientos sociales que, con su resistencia de más
de tres décadas, apuntalaron el nacimiento de
gobiernos valientes y honestos, a tal punto de
mandar al basurero de la politiquería el Consenso de
Washington, cuerda con la que se colgaron
criminalmente las aspiraciones emancipadoras de
millones de mujeres y hombres, en todo el mundo.
Esa FELAP nacida el 7 de junio de 1976, para dar
cobijo a las y los periodistas perseguidos por las
sanguinarias dictaduras militares de la época,
continúa su marcha. Con todos los que supieron darle
vida y desarrollarla. Con todos los que se suman,
conscientes de que la divisa a mantener en alto es
la de ser cada día mejores periodistas; pero
muchísimo más que eso: ser mejores seres humanos,
comprometidos con el destino y la defensa de la
humanidad.
Quienes tuvimos el privilegio de escuchar e
intercambiar ideas con las/os jóvenes de Chile,
Cuba, Bolivia, Ecuador, México, Guatemala, Paraguay,
Venezuela y Argentina, podemos decir, confiados
plenamente, que “La Juventud Garantiza el Proyecto”.

* Presidente de la
Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP).