España
Turquía enjuiciará a una estudiante española de
periodismo
Iram Martínez
felap.info, Madrid
domingo, 21 de junio de 2009
Adriana Espinosa es una joven española estudiante de
Periodismo en la Universidad de Sevilla. El año pasado
recibió una beca Erasmus para estudiar en Turquía. Lo
que en un principio se presentó como una oportunidad
para su carrera, ha terminado siendo un calvario, puesto
que la justicia turca le pide hasta cinco años de cárcel
por asistir a una manifestación del DTP, un partido
político kurdo, legal y con representación
parlamentaria. El Plural ha hablado con la protagonista.
Adriana comenzó su vida Erasmus como el resto de los
miles de estudiantes que cada año se desplazan a un país
de la Unión Europea. En Gaziantep, ubicada en el sureste
de Turquía, alquiló un piso junto a dos estudiantes
kurdas que le fueron recomendadas por la Universidad. A
través de ellas conoció la historia del pueblo kurdo, lo
que la animó a hacer un trabajo para la facultad sobre
la sociedad turca y la libertad de prensa en el país.
El 19 de octubre, una de sus compañeras de piso la
invitó a asistir a una manifestación por los derechos
del pueblo kurdo. “Yo no fui a manifestarme por los
derechos de los kurdos, no soy kurda y ese no es mi
papel. Pero como periodista vi en la invitación una
buena oportunidad para profundizar más en el tema y
también hacer contactos con otros periodistas”, ha dicho
Adriana en una entrevista para este periódico.
“A mí me han enseñado que para ser periodista tienes
conocer el tema del que hablas y no hay mejor forma que
verla en directo”.
La manifestación iba a salir de la sede del Partido de
la Sociedad Democrática (DTP), que defiende los derechos
de los kurdos en Turquía y que cuenta con representación
parlamentaria.
En el local, ubicado al fondo de un callejón, se
reunieron alrededor de cien personas. Adriana intentó
ver la manifestación desde donde la prensa la cubriría,
pero la aglomeración de personas le impidió salir, por
lo que decidió quedarse al final de la concentración.
“Yo no iba liderando nada así que me puse al final. De
pronto corrió la noticia de que el acto no había sido
permitido por las autoridades, por lo que mi compañera
de piso y yo optamos por volver a casa al igual que
mucho otros asistentes”.
Pasaron dos semanas en aparente tranquilidad. Pero un
día, al volver de un viaje turístico a Siria, Adriana
encontró su piso revuelto, “los armarios estaban
abiertos, mi portátil no estaba, mi cámara de fotos no
tenía la tarjeta y no había rastro de mis compañeras de
piso”.
“Sobre las cinco de la mañana la policía había entrado
en el piso y se había llevado detenidas a mis compañeras
de piso, así que decidí refugiarme en la casa de otra
chica española que estaba también de Erasmus en
Gaziantep porque realmente tenía miedo de la policía”.
A partir de ese momento Adriana pudo saber, a través de
compañeros y profesores de facultad, que la presencia
policial en la Universidad de Gaziantep es continua.
“Hay agentes de paisano vigilando a los estudiantes e
incluso tienen casi un edificio entero dentro del
campus”, relata la estudiante sorprendida de que esto
suceda en un país que quiere entrar en la Unión Europea
y también que las autoridades de la Universidad de
Sevilla no estuvieran al tanto de esta situación.
“El 19 de noviembre recibí una llamada del decanato
diciéndome que tenía que ir urgentemente a la
Universidad para presentarme en el decanato”. La
estudiante se presentó en su campus y fue interceptada
por un agente que le pidió que la acompañara.
“Yo pedí un intérprete puesto que ni la policía, ni el
fiscal hablaban inglés”, tras una hora de espera
infructuosa, un funcionario se ofreció a hacer las
labores de traductor y comenzó el interrogatorio, su
abogada de oficio, que se presentó al final del
interrogatorio no habló en ningún momento durante el
mismo. El fiscal le comenzó a hacer preguntas sobre
Daria, una de sus compañeras de piso y le informó que
ésta estaba siendo investigada por la policía desde
hacía varios meses.
“Después me enseñaron un dossier con documentos que
habían sacado de mi ordenador, entre los que estaban los
textos que yo había recopilado para el trabajo de la
universidad sobre la historia de Turquía y los kurdos.
Ahí había un documento “delicado” que hablaba de la
historia del Kurdistán, la policía me ofreció,
sutilmente, colocar ese documento en el ordenador de
Daria pero yo me negué, no sé si a ella le hayan hecho
un ofrecimiento similar”.
Adriana salió del interrogatorio confiando en la palabra
del fiscal, que le dijo a la joven que no debía
preocuparse ya que no había ningún cargo en su contra.
La estudiante de la Universidad de Sevilla continuó su
vida con normalidad y en enero volvió a su ciudad para
hacer sus exámenes.
Un día antes de coger al avión que la llevaría de vuelta
a Turquía recibió un correo electrónico en el que un
amigo le pedía encarecidamente que por su seguridad no
volviera al país. En Turquía la espera un juicio el
primero de julio. El fiscal la acusa de dirección,
preparación y participación en concentraciones ilegales.
Delitos que pueden llevarla a cumplir penas de entre 2 a
5 años o una multa de 50 millones de euros.
Ahora Adriana busca el apoyo de sus compañeros
periodistas y sobre todo de la Universidad de Sevilla.
Ella ya ha contratado a un abogado turco que se
presentará en su lugar al juicio. Desde la embajada de
España en Turquía confirman que conocen el caso desde
hace meses, sin embargo la Dirección de Seguridad turca
niega que exista un procedimiento abierto sobre ella.
Una incongruencia ya que la implicada tiene en su poder
las citaciones al juicio y los documentos en los que se
le acusa de organización de manifestaciones ilegales.
Con solo 24 años, se muestra
muy entera ante la situación y confía en que será
declarada inocente de todos los cargos y que esto solo
quede como un recuerdo agrio. Sin embargo también
reclama que las universidades que hacen los convenios
con instituciones en el extranjero se informen, y a su
vez informen a sus alumnos de las condiciones políticas
y sociales del país de destino, para que no se vuelvan a
dar situaciones como la que ella está viviendo
actualmente. (imartinez@elplural.com)
