Puerto Rico
La faena contra la Venezuela bolivariana y el verdadero “Pacto de
Puerto Rico”
Nelson del Castillo
felap.info, San Juan
sábado, 14 de febrero de 2009
A punto de celebrar este domingo, 15 de febrero, una nueva contiende
eleccionaria para decidir la posibilidad de terminar las
restricciones a la elección continua de los cargos que deben
someterse al escrutinio público cada determinado periodo, la
Venezuela bolivariana es nuevamente objeto de una ofensiva mediática
que busca empañar el proceso democrático participativo más probado
que se ha tenido pueblo alguno.
Medios de comunicación en manos de sectores políticos retardatarios
que pretenden la perpetuación del viejo estado de sumisión y
explotación a que estaba sometida América Latina, no dejan de
blandir sus mentiras contra el proceso revolucionario que encabeza
el presidente Hugo Chávez Frías en la República Bolivariana de
Venezuela.
Ahí están los editoriales de diarios estadounidenses
The Washington Post, del 12 de febrero, y
The Washington Times, del 13 de febrero, ofreciendo visiones
distorsionadas de la Venezuela bolivariana y del gobierno
revolucionario de Chávez Frías.
Tal como destacó el Ministerio del Poder Popular para las Relaciones
Exteriores “ambos editoriales subestiman a los venezolanos y
venezolanas haciéndolos ver como borregos que solo actúan por
dádivas o por miedo, incapaces de juzgar si es de su interés o no
aprobar una enmienda para permitir la postulación sucesiva de los
funcionarios de elección popular”.
Una muestra más de que no ha cesado ni un ápice la faena contra la
Venezuela bolivariana, convertida en paradigma de transformación
social y política, mediante la utilización de los métodos de
consulta eleccionaria cada vez que se hace necesario avanzar. Esta
democrática participativa ha venido a echar abajo los cimientos de
la vieja democracia burguesa en la que los señores que advenían al
poder se burlaban después del pueblo que los eligió imponiendo
medidas perjudiciales para su progreso, a la vez que beneficiaban a
los capitales nacionales y extranjeros para abultar sus arcas
particulares.
Como una muestra de que la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca
no representa un cambio automático de la política de Washington
hacia las naciones latinoamericanas, en vísperas del referendo
constitucional de este domingo en Venezuela, el director nacional de
Inteligencia de Estados Unidos, Dennis Blair, ha rendido un informe
al Senado en el cual imputa de manera gratuita al Presidente Chávez
Frías de brindar refugio a la guerrilla de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC).
Para sustentar su teoría de que el mandatario venezolano mantiene
“nexos de varias décadas con las FARC”, Blair recurre a los
desacreditados correos que supuestamente contenía el ordenador
portátil del comandante guerrillero Raúl Reyes, muerto el 1 de marzo
de 2008 en un acción en la frontera de Ecuador de las fuerzas
militares colombianas con el apoyo de la CIA (Agencia Central de
Inteligencia de Estados Unidos).
También plantea el jefe del espionaje estadounidense que la
Venezuela bolivariana “sirve de puente para ayudar a Irán a
construir relaciones con otros países de América Latina”, como si se
tratara de un delito mayor, además de atribuirle otros vínculos no
menos demoniacos a partir de la repetición de la mentira como arma.
Cabe preguntarse si este informe es una continuación de la política
exterior del ex presidente George W. Bush, que 11 días antes de
terminar su mandato adelantaba preparativos para provocar una
situación de caos en Venezuela, al igual que la puesta en marcha por
la CIA en 1973 en Chile, para desembocar en un magnicidio contra el
presidente Chávez Frías en lo que se ha denominado como el “Pacto de
Puerto Rico”.
Esta acción conspirativa, que reunió en la capital puertorriqueña a
los oposicionistas venezolanos Alberto Federico Ravell, director del
canal Globovisión; Luis Ignacio Planas, dirigente del partido Copei;
Omar Barboza, de la agrupación Un Nuevo Tiempo, y a Julio Borges,
del grupo Primero Justicia, con los estadounidenses John Patrick
Caulfield, encargado de Negocios de la Embajada en Venezuela; Alfred
Taylor, coordinador de Operaciones Especiales de la Dirección
Nacional de Inteligencia (DNI); Peter Kliber y Pablo Genoves,
asesores en comunicaciones estratégicas del DNI, y Klein Silbes,
responsable para el área del Caribe y Colombia del Comando Sur,
demuestra que la vieja política del garrote permanece vigente.
Tan es así que, nuevamente, Estados Unidos utiliza a Puerto Rico
para aprestos conspirativos o de agresión político-militar contra
naciones de América Latina, como ya lo ha hecho con Cuba, República
Dominicana, Panamá, Nicaragua o Granada, en una desgraciada
costumbre que coloca a esta isla del Caribe en una situación que la
mayoría del pueblo resiente.
Como explicara el comentarista político Alejandro Torres Rivera en
el programa radial “Ventana al mundo desde Puerto Rico”, que conduce
cada domingo junto al autor de este artículo por la emisora WKAQ
Radio, no es la primera que Estados Unidos intenta asestar un golpe
a la Venezuela bolivariana desde territorio puertorriqueño.
Varios buques de la Armada de Estados Unidos que se certificaron en
el ejercicio naval conocido por las siglas Computex realizado en el
área de Vieques –recordaba Torres Rivera en el programa dominical–,
se desplazaron frente a las costas venezolanas para brindar apoyo
logístico y de comunicaciones durante el golpe de Estado contra
Chávez el 11 de abril de 2002.
En esa oportunidad, aseguraba el estudioso, medios militares
estadounidenses vinculados al Comando Sur participaron desde
Colombia en la acción golpista contra la Venezuela bolivariana que
abortó 48 horas después por la voluntad decidida del pueblo y de
sectores militares.
Uno de los participantes en la reunión del “Pacto de Puerto Rico, el
coordinador de operaciones especiales de la estadounidense DNI,
Alfred Taylor expresó en el transcurso de la reunión en San Juan
acerca de la necesidad de “actuar con prontitud, ya que las fuerzas
de Chávez están actuando y nosotros estamos contra el tiempo,
básicamente con dificultades propias de cambio de administración en
los Estados Unidos”.
Según minutas con fecha 9 de enero de 2009, Taylor advirtió a los
conspiradores venezolanos que “si bien es verdad que las grandes
líneas de nuestro país, sobre todo en lo que tiene que ver con la
defensa y seguridad, no se modifican sustancialmente por un cambio
de presidente, hay tópicos geopolíticos o puntos de vistas de
algunos funcionarios que pueden incidir en nuestros planes actuales
para Venezuela”.
Para su satisfacción, si tomamos como referente el informe rendido
al Senado de Estados Unidos por el director nacional de
Inteligencia, Dennis Blair, nada ha cambiado con la llegada de
Obama.
Ante
esta situación lo único que resta decir es que, como ha señalado
Milagros Rivera, presidente del Comité Puertorriqueño de Solidaridad
con Cuba, el verdadero “Pacto de Puerto Rico” es con el pueblo
venezolano, sin importar que la propaganda adversa pretenda restar
validez a un proceso auténticamente democrático y participativo como
el que impulsa el presidente Chávez Frías con la Revolución
bolivariana.

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