México/Utopía
El duopolio al ataque
Eduardo Ibarra Aguirre
felap.info, México, D.F.
viernes, 06 de febrero de 2009
Entre transmitir 23.5 millones de anuncios del Instituto
Federal Electoral y los partidos políticos en tiempos a
cargo del Estado, por el simple hecho de explotar una
concesión que es propiedad de la nación, y recibir como en
las elecciones generales de 2006,
mil 200 millones de pesos, es más que evidente que el
duopolio de la televisión y el oligopolio de la radio
prefieren los devaluados pero muy abundantes pesos.
Lo anterior y no otra cosa es la razón –con el signo de
pesos en lugar de la Z– de la puesta en juego, el pasado fin
de semana, de la estrategia de
Emilio Azcárraga
Jean y Ricardo
Benjamín Salinas Pliego, consistente en que la mejor
defensa es el ataque.
La escandalosa defensa de los intereses plutocráticos de
Televisa y Televisión Azteca.
El ataque desmesurado al IFE y los partidos políticos al
saturar a los televidentes de anuncios durante la
transmisión de dos juegos de futbol el 31 de enero y durante
el Súper Tazón el 1 de febrero. Anuncios sobre todo del
primero –simplones y demagógicos– y de los partidos que,
causalmente, no incluyen al Revolucionario Institucional.
La advertencia que aún antecede a los maratónicos anuncios,
dice a los televidentes que obedece a los lineamientos del
IFE y de los partidos políticos.
Típica de la nueva gestión de
Leonardo Valdés
Zurita, sellada por un gris desempeño y reacciones
paquidérmicas –que una y otra vez le enmienda el Tribunal
Electoral del Poder Judicial de la Federación–, es la
respuesta del consejero presidente que no logra superar el
estribillo de “conducta atípica”, inventado por él mismo, en
una excesiva tolerancia que mal oculta el temor, el miedo, a
defender puntualmente la vigencia de las nuevas aunque
insuficientes disposiciones de la legislación electoral,
obligatorias para todos, incluidos los poderes fácticos de
la pantalla chica y el micrófono.
Los partidos políticos, destacadamente el PRI, no alcanzan a
decir esta boca es mía. El conciliábulo organizado por
Fernando Francisco
Gómez Mont Urueta con los presidentes del PAN, PRD y el
tricolor; los
líderes parlamentarios y los presidentes de la
troika
partidista; los empleados que envió Azcárraga Jean y Salinas
Pliego; Valdés Zurita y el secretario de Gobernación, sólo
logró realizar “un ejercicio de comunicación para generar un
mayor consenso o cuando menos un disenso menos crispado”, al
decir del funcionario que, como su jefe
Felipe de Jesús
Calderón Hinojosa, son tenaces persecutores de sus
adversarios y críticos como
Napoleón Gómez
Urrutia, pero se hincan ante los 39 dueños de México.
¡Ah!, también asistió
Irma Pía González
Luna
Corvera,
la
subsecretaria que se ocupa de asfixiar a los periódicos y
revistas que no se alinean con las políticas oficiales, como
Forum y 15 más.
La conducta timorata, complaciente de la Secretaría de
Gobernación, que es la obligada de hacer cumplir las
disposiciones legales a todos los medios de comunicación,
resulta inexplicable sin justipreciar el papel desempeñado
por Televisa y Televisión Azteca para que Calderón Hinojosa
gobierne, en buena medida, a través de ellas.
Recientemente, el gobierno de Calderón y la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión suscribieron
un pacto para
promocionar el Acuerdo Nacional a Favor de la Economía Familiar
y el Empleo, comprometiéndose la segunda a fomentar “la
participación responsable” de sus integrantes, a cambio de
“certeza jurídica, modernizar e incrementar inversiones” de
Los Pinos.
La reforma electoral no está sujeta a negociación, sostuvo
en la encerrona auspiciada por Bucareli, en Reforma 99, el
diputado Javier
González Garza. Esta conducta sería plausible que la
asumieran públicamente los actores políticos para impedir
que el duopolio televisivo persista como el gran elector y
la principal rémora de nuestra incipiente democracia.
Acuse de recibo:
“¿Quién es el pendejo al que le dejaron encargado el país
bajo (Vicente) Fox para que le reclamemos?”, es la pregunta
que hace Samuel
Schmidt desde Ciudad Juárez, Chihuahua, a propósito de
Trío de cínicos (4-II-09)… El vocero del Partido
Socialdemócrata,
Ramsés García
Ancira Saba, plantea sobre las muy favorecidas empresas
por el vendedor que encargó Los Pinos a su esposa: “Las
televisoras viven en el pasado. Anunciarse en Televisa o Tv
Azteca es un desprestigio para los partidos. Las televisoras
no están solas, tienen la complicidad de Manlio Fabio
Beltrones, que les regaló frecuencias de FM a los
radiodifusores y de Emilio Gamboa Patrón, gran amigo del
Góber precioso.
¿Por qué los anuncios del PRI no pasaron en las baterías de
mensajes electorales? Gobernar, dice Calderón, es el
infierno en la Tierra, claro, mientras
desaparezca el Estado y se deje todo al mercado del
duopolio, gobernar es el quinto infierno. De los ciudadanos
depende ahora que les salga el tiro por la culata”... Hoy se
estrena Cementerio de
papel, película basada en la novela de
Fritz Glockner.
Varios lectores de Utopía
invitan a abarrotar las 30 salas de cine que la
exhibirán en el DF.

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