Gigantesca solidaridad universal
Cinco cubanos son millones
Hernán Uribe
felap.info, Santiago de Chile
martes, 20 de octubre de 2009
El caso de los
cinco cubanos que en septiembre pasado han enterado once
años en prisiones de Estados Unidos sentenciados por
conspiración en dudosos juicios provoca indignación y
también una solidaridad en todos los continentes que forman
el planeta Tierra repitiéndose así aunque con mayor fuerza
las protestas que surgieron en el siglo pasado con las
ejecuciones de Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti (1926) y
luego las de Julius Rosemberg y su esposa Ethel Greenglass
(1953).
Recuérdese que
Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y Ramón Labañino fueron
condenados a prisión perpetua y Fernando González y René
González a 19 y 15 años respectivamente. A todos se les
imputó ser integrantes de una “conspiración” que en términos
jurídicos significaría ponerse de acuerdo para cometer un
delito, pero al efecto no se presentaron pruebas, carencia
que dejó claro en los hechos que el enjuiciamiento y sus
fallos son de tónica política.
¿Cuál es el meollo
del asunto? Tanto el gobierno cubano como los propios
procesados han aceptado que ellos buscaban informaciones
acerca de preparativos de actos terroristas que grupos
criminales de exiliados prepararon y ejecutaron en Cuba
durante décadas, en veces con la colaboración
estadounidense, singularmente de la Central Intelligence
Agency (CIA).El primer atentado se registró
el cuatro de marzo de 1960 mediante una explosión en el
vapor “La Coubre” que había arribado a Cuba con un
cargamento de granadas para fúsiles. Murieron 101 personas,
entre ellas seis marinos franceses y hubo más de 200 heridos
graves.
Ese fue el inicio
de constantes sabotajes criminales en todo el territorio de
la isla que
ocasionaron centenares de fallecidos, acción que permaneció
hasta los años noventa y entre las cuales está el
derribamiento el seis de julio de 1976 de un avión que
provocó la muerte de 57 cubanos, 11 guayaneses y cinco
coreanos. Los autores de tal asesinato en masa se jactaron
de ello y encontraron pronto refugio en Estados Unidos.
Los actos
vandálicos han sido de variadas índole, por ejemplo:
v
Incendios de de ingenios azucareros con bombas lanzadas
desde aviones piratas;
v
Ataques piratas en contra de barcos mercantes con destino a
Cuba y asimismo contra naves pesqueras quemadas y hundidas;
v
Introducción de gérmenes que crearon epidemias como la del
dengue;
v
Operaciones homicidas en contra de diplomáticos cubanos:
Félix García Rodríguez, funcionario de la misión cubana en
Naciones Unidas fue muertos por disparos en Nueva York el
22/4/1980. El 22/4/76 mataron en Lisboa a los diplomáticos
Adriana Corcho Callejas y Efrén Monteagudo Rodríguez.
En breve, se ha
tratado de una maquinaria terrorista durante medio siglo y
cuyo saldo trágico, anota un documento cubano, es de 3.480
personas muertas y asesinadas, varios miles mutilados y con
secuelas físicas y daños materiales incalculables.
En ese marco debe
incluirse asimismo la creación de bandas armadas en Sierra
Maestra, para todo lo cual los criminales recibieron el
respaldo estadounidense. El uno de marzo de 1998 se pudo
leer en el diario “Miami Herald” un extracto de un informe
desclasificado que apuntaba: “En febrero de 1961 se
realizaron seis exitosas operaciones anfibias llevando armas
y materiales, así como también dos exitosos lanzamientos en
paracaídas también en marzo”. Lo firmaba Lyman Kirpatrick,
inspector general de la CIA. (1)
¿Qué otra cosa
podía hacer Cuba sino tratar de conocer aquellos planes
delictivos?
¿Roma locuta, causa finita?
Este aforismo
creado en la época de oro del imperio romano lo dice todo en
cuanto a su poderío (Habló Roma, la causa o juicio terminan)
pero en los tiempos que corren, aunque Estados Unidos sea un
imperio comparable con los de antaño, son también notorios
los signos de su decadencia. Una señal de ello es, en el
marco ético, porque la solidaridad con Los Cinco es inmensa
y en ella se insertan 10 Premios Nobel, centenares de
parlamentarios de Europa, América y Asia; juristas,
organizaciones de índole diversa del orbe y la propia
Naciones Unidas.
Simultáneamente,
no hay ahora causa finita, sino al contrario, los defensores
han recurrido al ámbito legal con la presentación de todos
los recursos posibles ante los organismos del caso, incluida
la Corte Suprema de EE.UU. Es verdad, empero, que los
mecanismos defensivos se han estrellado con el sistema
judicial del imperio que, en muchas disposiciones, es
contrario a la Declaración Universal de los Derechos
Humanos. En efecto el artículo 2, numeral uno de dicho
documento expresa que “Toda persona tiene los derechos y
libertades proclamados en esta Declaración,
sin distinción alguna
de raza, color, sexo, idioma, opinión política o de
cualquiera otra Índole”. El numeral 2* puntualiza:
“Además, no se hará distinción alguna fundada en la
condición política, jurídica o internacional del país o
territorio de cuya jurisdicción dependa esa persona”.
El artículo 10
enfatiza que “Toda persona tiene derecho, en condiciones de
plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por
un tribunal independiente e imparcial….”.La violación de
todos esos preceptos es suficiente para calificar al proceso
en contra de los cubanos como netamente político desde que
comenzó en Miami con un jurado claramente anti cubano. Por
ende, se visualiza que la salida del problema puede
realizarse asimismo en el área política. Por ejemplo, la
Constitución estadounidense faculta al Presidente para
eliminar una acusación o perdonar, cuando exista una
violación o convengan al país. Si de ese modo actuará el
presidente Obama, podría así justificar en parte su
discutido Premio Nobel de la Paz.
Una iniciativa de
esa índole podría mitigar el desprestigio moral de Estados
Unidos provocado por sus antecesores, singularmente George
W. Bush y sus ministros, todos los cuales y según lo han
reconocido, autorizaron las torturas como método de
interrogación a encarcelados que ellos calificaron como
presos de guerra. En febrero de 2008, Bush justificó el uso
de la denominada “asfixia simulada” que consiste en
introducir la cabeza de las personas en el agua hasta el
límite de la muerte. “Es una práctica legal dijo el entonces
presidente y agregó que si el parlamento aprobase una
legislación derogatoria de ese sistema, él la vetaría.(2)
Un informe de la
propia CIA elaborado en 2004, aunque revelado sólo en agosto
de 2008 afirmó que en las prisiones de Guantánamo e Irak se
valen de armas de fuego, disparos y ejecuciones fingidas
para los interrogatorios, aparte de la antes mencionada
asfixia simulada (water boarding).
En diciembre de
2008, el vicepresidente Dick Cheney destacó las “bondades”
del submarino (otro nombre de la asfixia). Entrevistado por
el canal televisivo ABC subrayó que dicho mecanismo de
tortura “ha sido notablemente exitoso para obtener
información.” Los resultados hablan por si solos, enfatizó.
En octubre en curso (2009) Manfred Nowak, Relator de la ONU
sobre Torturas, declaró que la justicia internacional
debería juzgar a Donald Rumsfeld, ex Secretario de Defensa
quien fue el primero en autorizar las torturas como sistema
interrogatorio (3)
En rigor, Obama no
es el culpable de tal situación, sino que por el contrario
prometió eliminar las cárceles “extra territoriales” de
Guantánamo y los métodos allí empleados, pro es sabido que
no ha podido concretar esos publicitados deseos.

(1) Cuba, la historia no contada, Editorial Capitán San
Luis, La Habana, 2003.
(2) Diario “El
Mercurio”(Santiago de Chile),
16/2/08
(3) Diario “La Nación” (Santiago) 12/10/09 17/10/09
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