Bolivia
FEDERACION DE LA PRENSA PACEÑA EXPRESA SU TOTAL
RESPALDO A SU MAXIMO EJECUTIVO ANTE SAÑUDA
PERSECUCIÓN EMPRESARIAL
felap.info, La Paz
sábado, 26 de febrero de 2011
La Federación de Trabajadores de la Prensa de La Paz
(FTPLP) expresa su apoyo moral y material a su
secretario ejecutivo, Boris Quisberth Luna, ante la
persecución que es víctima por parte del director de
El Diario,
Antonio Martín Carrasco Guzmán, quien inició un
proceso penal contra el dirigente.
La entidad sindical destaca que a través de este
proceso injusto se busca escarmentar en la persona
del dirigente a todo aquel que ose reclamar por sus
derechos, tal como lo hizo Quisberth mediante
distintas medidas, como la denuncia pública y las
movilizaciones en distintas oportunidades, gracias a
las cuales en los últimos dos años más de treinta ex
trabajadores de este medio de comunicación pudieron
recibir el pago de sueldos y beneficios sociales.
Argumentando haber sido difamado, calumniado e
injuriado durante una movilización de ex
trabajadores de
El Diario
y sus familiares, pero sin prueba alguna, Carrasco
inició el año pasado un proceso penal contra
Quisberth y pidió su arraigo, detención e incluso
una sanción de tres a cinco años de reclusión, tan
sólo por el hecho de haber reclamado el cumplimiento
de la Ley General del Trabajo y la Constitución
Política del Estado en este medio de comunicación.
Durante esa movilización y las muchas otras que se
llevaron a cabo ante la insensibilidad empresarial,
los huelguistas denunciaron ante la opinión pública
el maltrato y atropello del que fueron víctimas en
ese medio impreso, materializados en retiros
injustificados, bajos salarios, sueldos retrasados,
retención indebida de aportes a las Aseguradoras de
Fondos de Pensiones (AFPs) y la Caja Nacional de
Salud (CNS).
También se debe destacar que el ejecutivo de la
institución de la prensa paceña inició el año pasado
un proceso penal a
El Diario
por apropiación indebida y abuso de confianza ya que
este medio, durante aproximadamente diez años,
descontó puntualmente de los sueldos de sus
trabajadores el monto correspondiente para sus
jubilaciones, pero estos nunca llegaron a las AFPs.
Todos estos antecedentes nos llevan a la conclusión
que el proceso iniciado contra el principal
dirigente de la FTPLP es una forma de sancionar el
derecho a la protesta, al reclamo por el
cumplimiento de la ley y al respeto a la dignidad de
las personas, razón por la cual, de prosperar el
mismo se constituiría en un nefasto antecedente para
el movimiento sindical boliviano porque, así como
Quisberth, cualquier representante de los
trabajadores podría ser procesado penalmente por los
empresarios por levantar su voz cuando los derechos
de sus compañeros son violados.
(La Paz, 18
de febrero de 2011).